viernes, 16 de marzo de 2012

Cielo e Infierno

Cielo e Infierno

Un rabino mantuvo una conversación con Dios acerca del Cielo y el Infierno, cuya diferencia esencial no acertaba a comprender.

- "Te mostraré el Infierno", dijo Dios, y lo condujo a una habitación en medio de la cual había una enorme mesa redonda. La gente sentada alrededor estaba hambrienta y desesperada. En medio de la mesa había un gran guiso, lo bastante grande como para alimentarlos a todos y que sobrase.

El aroma era delicioso y al rabino se le hizo agua la boca.

Las personas sostenían unas cucharas con mangos muy largos. Cada una descubría que podía alcanzar el guiso y llenar la cuchara, pero como el mango era más largo que su brazo, no le permitía llevarse la comida a la boca. 

El rabino comprendió fácilmente el terrible sufrimiento de aquellas personas, que permanecían juntas pero solitarias, padeciendo un hambre eterna delante de una abundancia inagotable. "Y ahora te mostraré el Cielo", le dijo Dios.

Entraron a otra habitación, exactamente igual a la primera. Allí estaba la misma gran mesa redonda y el mismo guiso. Las personas también estaban equipadas con las mismas cucharas de mango largo, pero se las veía bien alimentadas y sanas; reían y hablaban entre sí, juntas y solidarias.

El rabino no entendió la diferencia. 

"Es muy sencillo -le dijo Dios-.

Han aprendido a alimentarse unos a otr

jueves, 8 de marzo de 2012

9 cosas que las personas con éxito hacen de modo diferente

9 cosas que las personas con éxito hacen de modo diferente

¿Por qué has alcanzado unos objetivos y no otros? Si no estas seguro, no eres el único confuso. Resulta que incluso la gente brillante y con grandes logros son terribles a la hora de comprender por qué tienen éxito o fracasan. Por instinto, la respuesta –que has nacido con ciertas habilidades y no con otras- es sólo una pequeña pieza del puzzle. De hecho, décadas de investigación relativa a logros, sugiere que la gente con éxito alcanza sus objetivos no solo por quienes son sino más a menudo por lo que hacen.
1- Concreta. Cuando te planteas un objetivo, intenta ser lo más específico posible. “Perder 5 kilos” es un objetivo mejor definido que “Perder algo de peso”, porque te da una idea clara de a qué se parece el éxito. Saber exactamente lo que quieres conseguir te mantiene motivado hasta que lo consigas. Piensa una acción específica que debas tener en cuenta para alcanzar tu objetivo. Si te prometes “comeré menos” o “dormiré más” es demasiado indefinido, se claro y preciso. “Estaré en la cama a las 10 de la noche entre semana” no deja espacio para dudar lo que tienes que hacer y si realmente lo has hecho.
2-Aprovecha cada momento para actuar. Estamos tan ocupados, y con tanto objetivos entre las manos que no es sorpresa que perdamos oportunidades de actuar simplemente porque no nos damos cuenta. Realmente no has tenido tiempo para hacer ejercicio hoy? Ni un momento para devolver esa llamada de teléfono? Conseguir una meta significa aprovechar esas oportunidades antes de que se escurran entre los dedos.
Para aprovechar cada momento, preve cuando y donde desarrollarás cada actividad. De nuevo, se lo más concreto posible (ej. “Si es lunes, miércoles o viernes voy a hacer ejercicio 30 minutos antes de ir al trabajo”.) Investigaciones muestran que este tipo de planificación ayudará a tu cerebro a detectar y aprovechar cada oportunidad que surja, incrementando las posibilidades de éxito un 300% aproximadamente.
3-Conoce exactamente cuánto camino queda. Conseguir cualquier meta requiere una evaluación continua y honesta de tu progreso, o te evalúan desde fuera o te evalúas tu. Si no sabes cómo lo estás haciendo, no puedes ajustar tu comportamiento o tus estrategias. Evalúa tus avances con frecuencia semanal, o incluso a diario, dependiendo de tu meta.
4-Se optimista-realista. Cuando te planteas una meta, se pone en marcha el pensamiento positivo sobre la probabilidad de conseguirlo. Confiar en tu habilidad para tener éxito es muy útil para generar y mantener tu motivación. Pero hagas lo que hagas, no subestimes lo difícil que puede ser conseguir lo que te has propuesto. La mayor parte de los objetivos requieren tiempo, planificación, esfuerzo y persistencia. Investigaciones muestran que pensar que las cosas se consiguen fácilmente y sin esfuerzo te dejan sin armas para afrontar el camino y aumenta significativamente las probabilidades de fracaso.
5-Concéntrate en mejorar, más que en ser bueno. Confiar en tu habilidad para conseguir objetivos es importante, pero es más importante confiar en que puedes tener esa habilidad. Muchos de nosotros pensamos que nuestra inteligencia, nuestra personalidad y nuestras aptitudes físicas están fijadas y no importa lo que hagamos, no las mejoraremos. Así nos centramos en objetivos relacionados con nosotros más que desarrollar y adquirir nuevas habilidades.
Afortunadamente, décadas de investigación sugieren que la creencia de que las habilidades son estáticas es errónea, las habilidades de todo tipo son muy flexibles. Aceptar el hecho de que es posible el cambio se pueden valorar mejores opciones y alcanzar tu potencial. Las personas cuyos objetivos son mejorar, más que ser bueno, toman las dificultades con calma y aprecian el camino más que llegar al destino.
6- Ten agallas. Voluntad de comprometerte con objetivos a largo plazo, y persistir ante la dificultad. Estudios muestran que la gente valiente obtiene mayor nivel educativo y mejores calificaciones.
El esfuerzo, la planificación, la persistencia y buenas estrategias son lo que realmente te lleva al éxito. Aceptar esto no sólo te ayudará a ver tus objetivos con mayor precisión, sino también tener más confianza y agallas.
7- Fortalece tu fuerza de voluntad como un músculo. El autocontrol es como cualquier otro músculo en tu cuerpo, cuando no lo ejercitas se debilita, pero cuando lo ejercitas de forma regular se hará más fuerte y capaz de ayudarte a conseguir tus objetivos.
Asume un reto. No tomar más aperitivos ricos en grasa, hacer 100 abdominales al día, ponerte recto cuando te des cuenta de que estás encorvado, intentar aprender una nueva habilidad. Comienza sólo con una actividad, y elabora un plan de respuesta para cuando comiences a encontrar algún problema. (Si se me antoja un bocadillo, comeré una pieza de fruta o tres piezas de frutos secos). Será difícil al principio, pero cada vez será más facil, esa es la clave. A medida que tu fuerza sea mayor, puedes incorporar más metas y avances en tu sesión de autocontrol.
8-No tientes a la suerte. No importa lo fuerte que haya conseguido ser tu fuerza de voluntad, es importante tener en cuenta el hecho de que este hecho es limitado y si la sobrecargas puedes llegar a agotarla. No te propongas dos metas de una vez, si puedes evitarlo (como dejar de fumar y empezar una dieta al mismo tiempo). Y no te pongas en peligro, mucha gente sobrevalora su resistencia a la tentación y se exponen a muchas situaciones donde las tentaciones abundan. Las personas con éxito saben que no deben convertir una meta en algo más difícil de lo que por si ya puede ser.
9-Céntrate en lo que harás y no en lo que no harás. Quieres conseguir perder peso, dejar de fumar, o poner un límite a tu mal genio? Planifica cómo vas a reemplazar malos hábitos por buenos, más que centrarte sólo en los malos hábitos. Investigaciones relativas a la supresión de pensamiento (ej. No pienses en osos blancos”) han mostrado que intentar evitar un pensamiento hacen que esté más presente. Lo mismo ocurre cuando se trata de un comportamiento, intentar no tener un mal hábito puede fortalecerlo más que romperlo.
Si quieres cambiar tu modo de hacer algo, pregúntate, qué harás? Por ejemplo si estás intentando mantener la calma quizá debas plantearte “si comienzo a enfadarme, respiraré profundamente tres veces para calmarme”. Utilizando la respiración profunda en lugar de centrarte en tu ira, tu mal hábito se irá debilitando hasta desaparecer por completo.
http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=3841030039819955920

miércoles, 7 de marzo de 2012

KODAK , quiebra

KODAK , quiebra

La pionera de la fotografía universal ,se va.......

Luego de una larga lucha por la supervivencia que se inició con la llegada de la fotografía digital, Kodak solicitó el concurso de acreedores. Confía en vender sus patentes para 

Luego de una larga lucha por la supervivencia, la pionera de la fotografía Kodak solicitó el concurso de acreedores. La empresa comunicó hoy que a pesar de ello quiere seguir trabajando y que para lograrlo tiene concedido un crédito de US$ 743 millones del Citigroup.

Tras años de pérdidas, los rumores sobre un posible concurso de acreedores circulaban hace meses. La empresa, de 130 años, advirtió que sin nuevos medios quebraría en 12 meses. Ahora busca protegerse del reclamo de las deudas por parte de sus acreedores, acogiéndose al capítulo once del ley de insolvencia de Estados Unidos. Según los datos fiscales de 2010, la empresa emplea a 18.800 trabajadores en todo el mundo. Hace cuatro años eran 40.900.

El jefe de Kodak, Antonio Perez, se mostró hoy confiado en que la empresa podrá reconvertirse exitosamente al amparo del proceso del concurso de acreedores. Gracias a la financiación acordada, podrá pagar los salarios. No obstante, el juez que lleva el concurso de acreedores todavía tiene que liberar esos US$ 743 millones del Citigroup.

Para salir de la crisis de insolvencia, Kodak confía en vender un paquete de cerca de 1.100 patentes. Las negociaciones llevan meses pero aún no llegó a un acuerdo. Una de las razones era que los posibles compradores temían que la empresa convocase el concurso de acreedores. Las patentes podrían cambiar de dueño en el marco de ese proceso.

Eastman Kodak, empresa crucial en la fotografía analógica, es una de las víctimas del paso hacia la fotografía digital. El descubrimiento de la película y de la foto de pequeño formato la hicieron rica. Pese a que se involucró en los inicios de la fotografía digital, en ese terreno la empresa perdió la carrera rápidamente frente a otros competidores. La generalización de lo digital fue un revulsivo para toda la empresa. Los intentos de participar en otros sectores, como el de la medicina, no dieron el resultado esperado.


jueves, 1 de marzo de 2012

¿Cómo definir



¿Cómo definir un buen jefe en las buenas y en las malas?

Claves para que las relaciones con los empleados se manejen con cordialidad, respeto y admiración.
En una ocasión me encontré con un exalumno a quien hacía mucho tiempo no veía. El encuentro dio lugar a que conversáramos sobre sus años de estudiante de posgrado y sobre sus experiencias de trabajo luego de egresado. 
Me comentó que no estaba contento en la empresa donde trabajaba. Su queja apuntaba a que no tenía un buen jefe: “no valora el trabajo que uno hace. Es un controlador de asuntos menores.
Tampoco recompensa económicamente; se fija más en el cumplimiento del horario que en el desempeño eficiente en las tareas asignadas. Se hace difícil confiar en él, cuando le conviene brinda excusas poco convincentes. Está poco en su oficina y es difícil encontrarlo para que tome decisiones en asuntos que no delega. Pone obstáculos a ideas que uno estima creativas y hace sentir que se es fácilmente reemplazable.
A veces da la impresión de que no está familiarizado con la terminología del management.
Es muy desconfiado y su estilo de liderazgo hace sentir miedo; en ocasiones con amenazas de despido”.  Estos comentarios me trajeron a la memoria otros similares provenientes de amigos u otros exalumnos, así como algunas experiencias personales que en su momento me indujeron a cambiar de trabajo. 
También me llevaron a contrastarlos con el recuerdo de exjefes que habían sido el caso opuesto: poseían lo que entendía que eran las características de un buen supervisor.  Eran muy claros en su asignación de tareas.
No evaluaban los detalles de lo que uno hacía, sino los resultados y la fecha en que los presentaba. Siempre estaban de buen humor y trataban con respeto a sus subalternos. Me ayudaron, en distintas etapas, a poner en práctica un proyecto personal. 
La ‘evaluación’ que implican estas líneas al compararlas con la del primer párrafo pone en evidencia que no es mucho lo que señalo sobre las características de un buen jefe. 
Parecería confirmar que es más fácil describir las características de un mal jefe que las de uno bueno (una encuesta halló que un 92 por ciento de los gerentes entrevistados pensaba que eran buenos o excelentes jefes; pero sólo un 67 por ciento de los empleados los evaluaban como buenos). Ante esta conclusión busqué en la literatura especializada opiniones sobre las características de un buen jefe. Algunas de las que encontré decían lo siguiente:
- Todos los jefes deben encontrar un estilo de supervisión adecuado a sus características personales, basado en ciertas actitudes y habilidades: saber construir la confianza mutua entre supervisor y empleado; saber comunicar, lo cual incluye saber escuchar; conocer los intereses de los subalternos; saber seleccionar al personal adecuado.
- Un buen jefe evita contribuir a que un subalterno se sienta humillado delante de otros; no toma decisiones instantáneas o apresuradas; no impone fechas tope difíciles de cumplir; no interfiere, o raramente lo hace, con el tiempo libre de sus empleados; recuerda que lo que éstos perciben se transforma en su realidad.
- Un buen jefe debe ser técnicamente competente; tener las habilidades para llevar a cabo sus propias tareas mientras dirige y evalúa a sus subalternos. Debe caracterizarse por su integridad, hacer lo que dice, cumplir con las políticas y reflejar los valores de la organización.
Debe ser emocionalmente inteligente, lo cual es con frecuencia la clave para las buenas relaciones con sus subalternos. Debe poseer curiosidad intelectual, ser un buen mentor y no evadir la responsabilidad por las consecuencias de sus decisiones.
Surge aquí la pregunta con la cual más de un lector puede haber tropezado: ¿qué es mejor: trabajar bajo un mal jefe en una buena empresa o bajo un buen jefe en una empresa mediocre? La respuesta no es inmediata. Variará según se trate de una empresa familiar, una con  management  profesional o una estatal.  Quizás sea más importante, dada la coyuntura, esta pregunta: ¿cómo debe ser un buen jefe durante una crisis económica? La respuesta se puede resumir en los cuatro puntos que acompañan este artículo.   
Predictibilidad: brindar la mayor cantidad de información que esté en sus manos acerca de lo que puede pasar y cuándo puede ocurrir.   
Identificación: ponerse en el lugar de los subalternos y expresar empatía y, cuando corresponda, tristeza por alguna decisión penosa que deba tomarse.  
Comprensión: explicar, posiblemente más de una vez, por qué se necesita tomar determinadas decisiones. 
Control: saber enfrentar aspectos importantes de la crisis, dividiéndolos en diferentes situaciones en las cuales, si bien los empleados no ejercen mayor influencia sobre lo que está pasando, por lo menos influyen con respecto a la manera en que tienen lugar.   
Un artículo señala que en el caso de una crisis económica y financiera como la que se vive por estos días, un buen jefe debe satisfacer las siguientes necesidades de sus subalternos (Robert I. Sutton, ‘How to Be a Good Boss in a Bad Economy’.
GUILLERMO S. EDELBERG
ESPECIAL PORTAFOLIO
PROFESOR EMÉRITO, INCAE BUSINESS SCHOOL

miércoles, 29 de febrero de 2012

hacer triunfar a los demás....

hacer triunfar a los demás....



“La Excelencia se alcanza derechito en circulo", la frase aparentemente es absurda pero tiene un profundo sentido filosófico. El emblema de la Excelencia significa la vertical donde nace el símbolo del líder, quien para poder crecer debe desarrollar una actividad conjunta o en círculo con sus trabajadores, pareja, amigos y familia, unidos todos para alcanzar la Excelencia; el éxito del llanero solitario, el individualista, es una falacia, sin los demás es imposible llegar al éxito.
Para triunfar en la vida hay que hacer triunfar a los demás, entre más apoyemos a otros para estar en la cima, más cerca estaremos también de llegar, el líder debe apoyar sin límite a los que le rodean y si alguno lo rebasa, en lugar de envidiarlo nos debemos llenar de orgullo pues logramos producir un campeón.
El líder auténtico debe ser un arquitecto humano y en la forja de seres extraordinarios, nosotros mismos nos convertimos en excepcionales, debemos rebasar los límites del yo para ingresar a la nueva generación del nosotros. El fracaso del individualismo en los sistemas capitalistas se ha dado por tratar de lograr el éxito sin importar los medios que se utilicen y aplastando muchas veces a los demás, pero es preferible un fracaso limpio que una victoria sucia, la nueva corriente que envuelve al mundo es la de la cooperación, entre individuos, empresas y naciones, el nombre del juego es: todos queremos ganar.
La llamada globalización de los mercados, en la que empresas de diversas naciones aportan diferentes partes para integrar un producto final, ha representado resultados altamente positivos. Para triunfar en la vida no es necesario derrotar a los demás, ese sentido de competencia nos ha convertido en detractores naturales e inconscientemente buscamos a alguien a quién vencer; la auténtica conquista es la que hagamos de nosotros mismos y aprender a triunfar es aprender de los triunfadores y hacer de cada colaborador y de nosotros mismos, un ser superior, un campeón.
Tenga presente que para lograr lo que deseamos en la vida "los demás" son el soporte, la plataforma básica para obtenerlo, si tiene un equipo de campeones usted solamente es su líder y es preferible ser el director de los mejores que de los mediocres, no hablo solo del trabajo, sino de la familia o de las amistades. El resultado de su equipo es su calificación personal, si ellos logran la Excelencia entonces será un líder de Excelencia, el maestro que logra transmitir en forma eficaz sus conocimientos y que motiva a sus alumnos para obtener calificaciones extraordinarias y logra que todos lleguen a obtener el crédito de su materia, ha logrado la Excelencia.
Maestro auténtico no es aquel que instruye a los demás sino el que hace surgir en sus alumnos toda su potencialidad.
Dedíquese a forjar campeones e inevitablemente será siempre un triunfador.

Humildad.....


Humildad.....

Los grandes líderes de la historia en todos los campos se han caracterizado por su gran humildad humildad, quienes, a pesar de la altura que lograron en la escala social, no los atacó la fiebre del poder que es la soberbia, el pecado más común que cometen con mucha frecuencia los que logran el éxito; quienes están seguros de que la humildad es lo único que les falta para ser perfectos, que se sienten superiores a todo el mundo y nadie está a su altura y nadie los merece, "atrás de un líder lleno de soberbia solamente lo sigue el resentimiento de sus seguidores".

Es común escuchar la expresión “ya se le subió"; por supuesto, es el éxito que le cerró el cerebro y se lo llenó de estiércol, pues el líder auténtico comprende que él depende de su gente y no a la inversa, como la mayoría de los líderes que no logran comprender que la grandeza de sus obras depende de la acción de sus seguidores.

¿Quién es más importante, el líder o los seguidores?
Este planteamiento es similar a ¿Qué fue primero, la gallina o el huevo?
Por supuesto que es un binomio inseparable, imagínese que un líder proclame "aquí hay un líder sin seguidores"; o a la inversa, un grupo humano sin líder sería el equivalente a jugar fútbol sin portería, sin dirección alguna.

El líder señala la meta, el objetivo a lograr y los seguidores deben realizar la tarea para lograrlo, así encontramos grandes organizaciones en que día a día deben todos sus integrantes realizar el sueño de su líder; por tanto, el liderazgo de Excelencia está consciente de que el poder de realización está en su gente.
El líder debe identificarse e inspirar la confianza de cada seguidor y a través de su humildad lograr este acercamiento para lograr el binomio fundamental del éxito:

Líder - Seguidor
Cuando se está en la cima es fácil olvidarse del origen del esfuerzo realizado por cada colaborador y el apoyo recibido para que uno llegue a triunfar; la gratitud es una de las virtudes que siempre debemos practicar y tener presente que a través del esfuerzo de los demás se logran los resultados.

Cuando las cosas van bien y estamos logrando materializar nuestros sueños es fácil caer en la soberbia y creer que todo se debe solamente a nuestro individual esfuerzo, cuando en realidad gracias al esfuerzo de todo un equipo se logra el triunfo.

Pueblos enteros se ven agobiados por esta falsa apreciación, como le está sucediendo actualmente a Estados Unidos, que creen que el mundo entero debe aprender de ellos y están seguros de que todo lo saben, es una de las razones fundamentales de su declinación productiva y de su actual crisis económica; si desean retomar el camino que los llevará a volver a ser líderes mundiales deberán aprender humildemente de los demás.

Si algo nos asegura a todos los seres humanos un crecimiento continuo es la humildad por aprender, la humildad a dar reconocimiento a cada uno de nuestros seguidores; si deseamos la incondicionalidad y entrega de nuestra gente no olvidemos que la humildad es el vehículo que los mantendrá unidos emocionalmente con su líder.

http://www.blogger.com//post-create.g?blogID=3841030039819955920


Sigue .....

Sigue .....

En dos palabras puedo resumir cuanto he aprendido acerca de la vida: 

sigue adelante.

martes, 31 de enero de 2012

No se puede .....


No se puede .....

No se puede administrar, lo que no se conoce........no se si esta claro , conoce, aprende, capacítese, para no hablar ni transmitir tontearías, hay mentes que están escuchando , el futuro esta aquí y ahora, cuidado con lo que transmites...
se entiende …

miércoles, 18 de enero de 2012

Camina.......

Camina.......


Camina plácidamente entre el ruido y la prisa,

y recuerda qué paz puede haber en el silencio.

En la medida de lo posible y sin traicionarte
procura vivir en buenos términos con todo aquel que te rodea.
Di tu verdad tranquila y claramente;
y escucha a los demás,
incluso al aburrido y al ignorante;
ellos también tienen una historia que contar.
Evita a los ruidosos y a los agresivos,
ellos afligen al espíritu.
Si te comparas con otras personas,
puedes tornarte vanidoso y amargo;
porque siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que tú.
Disfruta de tus logros y también de tus planes. Mantén el interés en tu propia carrera, por humilde que sea;
es una verdadera posesión en las cambiantes fortunas del tiempo.
Sé cuidadoso en los negocios;
pues el mundo está lleno de trampas.
Pero no dejes que esto te ciegue a la virtud del mundo;
muchas personas luchan por grandes ideales;
y en todas partes la vida está llena de heroísmo. Sé tú mismo.
En especial, no finjas afecto.
Tampoco seas cínico ante el amor;
porque frente a la aridez y al desencanto,
el amor es perenne como la hierba. Toma con serenidad el consejo de los años,
y renuncia grácilmente a los dones de la juventud.
Nutre la fuerza del espíritu para protegerte de las desgracias inesperadas,
pero no te crees falsos fantasmas.

Muchos miedos nacen de la fatiga y la soledad.
Sin olvidar una justa disciplina,
sé amable contigo mismo. Eres un hijo del Universo,
no menos que los árboles y las estrellas;
tienes derecho a estar aquí.
Y no importa si te resulta evidente o no,
no hay duda de que el Universo se está desarrollando como debe.
Por ello procura estar en paz con Dios,
de la manera en que lo concibas,
y cualesquiera sean tus trabajos y aspiraciones,
mantén la paz en tu espíritu en la ruidosa confusión de la vida.
A pesar del trabajo duro, las falsas esperanzas y los sueños rotos,
este sigue siendo un mundo hermoso.
Procura estar alegre.

Lucha por ser feliz……………

domingo, 8 de enero de 2012

escucha.....



escucha.....

Escucha a los que saben , pero también a los que no saben , 
a veces de ellos se aprende a hacer las cosas mejor  y lograr resultados ,
 lo peor es que la vida esta llena de habladores .....

un castillo.....




un castillo.....



Si has construido un castillo en el aire, no has perdido el 


tiempo, es allí donde deberías estar. 


Ahora debes construir los cimientos debajo de él.

la vida ,un cuento..

la vida ,un cuento..

la vida es un cuento que vale la pena leer, y hasta el final a pesar de que no nos guste la historia , vale la pena....

domingo, 4 de septiembre de 2011

“Tú página de hoy”




“Tú página de hoy”

Has escrito muchas páginas en tu libro;
unas son tristes, otras alegres;
unas limpias y claras;
otras borrosas y oscuras.
Pero aún queda una página de hoy.
Piensa y quiere que ésta sea la página
más bella,
la más sincera,
la más sentida.
Cada mañana al despertar, recuerda
que aún has de llenar la mejor de tus páginas,
la que dirá lo mejor que tú puedes dejar en el libro
que estás escribiendo con tu propia vida.
Piensa que siempre te falta por escribir la página
más bella.