jueves, 16 de diciembre de 2010

Equipos de trabajo

Equipos de trabajo


"Existen dos variables importante para que el personal de una organización trabaje en equipo; la primera es que todo el personal se vea influido de toda la enseñanza de éste valor de trabajar haciendo equipo; la segunda variable va en relación al tipo de liderazgo que se ejerce.

Debido a la importancia de tomar en cuenta este factor, se ha incluido en este programa dirigido a ala Gerencia, algunas sugerencias para todo ejecutivo que desee formar un equipo de trabajo

No podemos pasar por alto la importancia del liderazgo: Un líder tiene demasiada influencia en un grupo y es responsable, en buena medida, de su comportamiento; éstas son sugerencias prácticas que seguramente le serán reutilidad.

Primero tenemos que ponernos de acuerdo sobre el significado de los valores:

¿Qué son valores?,

¿Cómo podemos influir valores en el personal?

Hay que recordar esto debido a que el trabajo en equipo es un valor y para que un grupo adopte un valor como suyo el líder tiene mucha responsabilidad; la primera es, lógicamente, enseñarle al personal de que se trata y de que manera ellos se beneficiarán adquiriendo éste valor, sin embargo, es función del líder influir valores en un grupo.

Dar valores a un grupo es una función prioritaria de un líder.

En las organizaciones deben existir valores que sirvan de base en la conducta diaria de un grupo y que ayuden a cumplir los propósitos de ésta.

Los valores entonces son concepto de todo aquello que la organización considera valioso, al cual se aferra y sobre lo que no se hacen concesiones, son los principios en los cuales se funda un grupo para cumplir sus propósitos.

Existen diferentes tipos de valores en las organizaciones de acuerdo a los productos que ofrecen y a su filosofía, por ejemplo la calidad, el servicio al cliente, la importancia del factor humano, la limpieza, la austeridad, la responsabilidad, etc...

Existen tres formas por medio de las cuales un dirigente influye valores en un grupo: defendiéndolas, proclamándolas y reforzándolas con el ejemplo.

Un líder que considera como prioritario el valor del cliente para su empresa, cuando alguno de sus clientes recibe un mal trato por parte de alguno de sus empleados, éste actúa de inmediato y con celeridad contra ésta conducta, ya que los valores se deben de defender, no deben hacerse concesiones cuando se atenta en contra de alguno de ellos, esto debido a que la organización se funda en éstos valores para poder tener éxito como tal, por lo que el líder debe defender estos valores remarcando la importancia de ellos cada que sea necesario, de una forma clara que no de lugar a malas interpretaciones.

Sin embargo defender los valores no es lo único, estará forjando en sus seguidores estos valores.

Por ésta razón los dirigentes deben de ser personas íntegras que representen mediante el ejemplo los valores que tratan de forjar en sus grupos; como ejemplo, si algún ejecutivo considera la calidad como valor importante en su organización cuando detecta un problema de calidad en uno de sus productos lo dejas pasar inadvertido, esta enviando, por medio de esta conducta, a todo el personal, un mensaje que no concuerda con lo que él dice es importante.

Una cosa es pensarlo, decirlo y otra vivirlo y los valores se viven cada día.

Por otro lado es necesario que el ejecutivo deje bien claro, a los ojos de todos, que para él, ese error, el del ejemplo, no tan grave para otros, él lo considera gravísimo, pues va en contra de uno de los principios sobre el que descansa uno de los propósitos de la organización.

Entonces: para imbuir valores en un grupo es necesario defenderlos, vivirlos e informarlos.

Por lo que los valores de una empresa deben comunicarse de una manera constante.

Es indispensable que todas las personas que pertenecen a la organización conozcan perfectamente cuales son sus valores.

Entonces los valores se viven, se comunican y se defienden y el trabajo en equipo es un valor en toda empresa que desea avanzar y ser más productiva.

Por otro lado todos los gerentes desean que sus trabajadores tengan bien puesta la camiseta del equipo y esto sólo se puede lograr cuando hacemos que el personal se sienta parte.

Para lograr que una persona se sienta parte de un grupo, la clave se llama participación.

A toda persona le gusta sentirse parte de algo. El deseo de pertenecer se puede y se debe utilizar para hacer que los equipos de trabajo se pongan la camiseta de las organizaciones donde participan. Es común que las empresas excelentes ( hay pocas) deseen que sus empleados se sientan parte, pero: 
¿cómo podemos hacer que los empleados se pongan la camiseta de la empresa?.hay muchas maneras y diversas formas ...





miércoles, 15 de diciembre de 2010

Finanzas Internacionales



Finanzas Internacionales

Las finanzas internacionales son un área de conocimiento que combina los elementos de finanzas corporativas y economía internacional. Las finanzas son el estudio de los flujos de efectivo. En finanzas internacionales se estudian los flujos de efectivo a través de las fronteras nacionales. La administración financiera internacional es el proceso de toma de decisiones acerca de los flujos de efectivo que se presentan en el contexto de las empresas multinacionales. 

Desde la perspectiva de un economista, las finanzas internacionales describen los aspectos monetarios de la economía internacional. Es la parte macroeconómica de la economía internacional. El punto central del análisis es la balanza de pagos y los procesos de ajuste a los desequilibrios en dicha balanza. La variable fundamental es el tipo de cambio. 

Según su origen, los tópicos de las finanzas internacionales se pueden dividir en dos grupos: 

Economía Internacional y Finanzas corporativas internacionales 

En los últimos años, el conocimiento del área de finanzas internacionales creció enormemente. Se tiene una mejor comprensión de muchos problemas que antes parecían enigmáticos. Otras cuestiones aún constituyen objeto de controversia.

Finanzas internacionales estratégicas 

Regímenes de tasas cambiarias: Este es un sistema de régimen bajo el cual se fijan las tasas de cambio. Existen diversos mecanismo de mercado para establecer tasas cambiarias (por ejemplo, las tasas para las cuales una moneda puede cambiarse por otras), pero existen dos extremos posibles, las tasas cambiarias fijas y flotantes. 

Tasas cambiarias fijas: Estas implican que el gobierno está de acuerdo en mantener los cambios monetarios a una tasa particular con respecto a otras monedas, e intervenir en mercados de divisas si la tasa variara mucho. El Sistema Monetario Europeo es un ejemplo de régimen de tasa cambiaria fija. 

Tasas cambiarias flotantes: Esto implica que las tasas de cambio las determinan las monedas extranjeras, que a su vez, las determinan las tasas de intereses y expectativas de tasas de inflación, además de crecimiento económico. 

El proceso de desarrollo en las Finanzas Internacionales:

El desarrollo económico es sólo una parte del progreso a que aspira el hombre. El verdadero progreso requiere de un ambiente adecuado para que el hombre pueda satisfacer sus aspiraciones tanto materiales como espirituales.

El proceso de desarrollo se sustenta en cuatro fuerzas básicas:

a. la población; 

b. la formación de capital; 

c. la tecnología y, 

d. los recursos naturales. 

De la combinación y aprovechamiento que se haga de estas cuatro fuerzas, dependerá el éxito del proceso.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Mas Marketing..


Mas Marketing..

Una de las características más útiles e importantes del marketing consiste en poder planificar, con bastante garantía de éxito, el futuro de nuestra empresa, basándonos para ello en las respuestas que ofrezcamos a las demandas del mercado, ya hemos dicho que el entorno en el que nos posicionamos cambia y evoluciona constantemente, el éxito de nuestra empresa dependerá, en gran parte, de nuestra capacidad de adaptación y anticipación a estos cambios. Debemos ser capaces de comprender en qué medida y de qué forma los cambios futuros que experimentará el mercado afectarán a nuestra empresa y de establecer las estrategias más adecuadas para aprovecharlos al máximo en nuestro beneficio. 

Por tanto, el marketing estratégico busca conocer las necesidades actuales y futuras de nuestros clientes, localizar nuevos nichos de mercado, identificar segmentos de mercado potenciales, valorar el potencial e interés de esos mercados, orientar a la empresa en busca de esas oportunidades y diseñar un plan de actuación que consiga los objetivos buscados. En este sentido y motivado porque las compañías actualmente se mueven en un mercado altamente competitivo se requiere, por tanto, del análisis continuo de las diferentes variables del DAFO, no sólo de nuestra empresa sino también de la competencia en el mercado. En este contexto las empresas en función de sus recursos y capacidades deberán formular las correspondientes estrategias de marketing que les permitan adaptarse a dicho entorno y adquirir ventaja a la competencia.

Así pues, el marketing estratégico es indispensable para que la empresa pueda, no sólo sobrevivir, sino posicionarse en un lugar destacado en el futuro.

Pero la realidad creemos que nos indica lo contrario, ya que el sentido común parece no abundar en grandes dosis en el mundo de los negocios, por ello no nos debe extrañar que tan sólo el 25 por 100 de los planes estratégicos aportados por las empresas son los que se llevan a buen término.

Responder con éxito al interrogante, «¿disponemos de una estrategia de futuro?», parece ser que es difícil, ya que independientemente de que no todas las empresas se lo plantean, tiene el inconveniente de su puesta en práctica. Por ello, una de las mayores preocupaciones de los estrategas corporativos es encontrar el camino más rápido y seguro hacia la creación de valor, entendido no sólo como un resultado que beneficie a los accionistas de la compañía, sino como algo capaz de satisfacer y fidelizar a los clientes, empleados y proveedores.






El fin de la Guerra Fría

El fin de la Guerra Fría y el carácter de la globalización

“Desde sus oscuros orígenes en los textos franceses y estadounidenses de la década de 1960, el concepto de globalización hoy encuentra expresión en los principales idiomas del mundo”[1


La globalización es una idea, un concepto, una determinada forma de ver el mundo. Si bien aun para algunos autores la globalización carece de definición precisa; la misma se ha convertido en un cliché. La gran idea de la globalización es justamente que lo abarca todo. “...abarca todo, desde los mercados financieros hasta Internet, pero ofrece muy poca condición de la comprensión humana contemporánea”[2].-


Quizás en realidad los cambios no sean tantos respecto a épocas donde la mundialización vía Imperio sometía territorios y economías. Pero para descubrir esta cuestión, haremos referencia al debate de la globalización, teniendo como marco que los clichés muchas veces logran captar elementos constitutivos de la experiencia vivida de una época determinada.-


Un primer enfoque plantea la globalización como la ampliación, profundización y aceleración de una interconexión mundial de la mayoría de los aspectos de la dimensión social contemporánea de la vida humana.-


En el debate sobre la globalización Held identifica tres grupos intervinientes: los hiperglobalizadores, los escépticos y los transformacionalistas.-


Los hiperglobalizadores sostienen que la globalización contemporánea define una nueva era en la cual los pueblos de todo el mundo están cada vez más sujetos a la disciplina del mercado global (Ohmae, 1990, 1995).- 


Los escépticos, por su parte, como Paul Hirst y Thompson postulan que la globalización es esencialmente un mito que oculta la realidad de una economía internacional cada vez más segmentada en tres bloques económicos importantes, en los cuales aun los gobiernos nacionales siguen siendo muy poderosos.- 

Para los transformacionalistas, (cuyos representantes principales son James Rosenau y Anthony Giddens), las pautas contemporáneas de la globalización se conciben como algo históricamente sin precedentes, de manera que los estados y las sociedades experimentan actualmente un proceso de cambio profundo, a medida que tratan de adaptarse a un mundo más interconectado pero a la vez incierto. Esto escuela nos indicaría que lo sostenido por Bernal-Meza en 1994 sigue vigente: “la incertidumbre parece ser la palabra más conveniente para identificar al actual escenario internacional”[3].-


Una cuestión a destacar es que ninguna de estas tres escuelas explora directamente las posturas ideológicas o las perspectivas mundiales. Entre las mismas hay una gran diversidad de aproximaciones intelectuales y de convicciones normativas. Posturas ideológicas sobre la globalización se pueden encontrar en autores latinoamericanos. Por tanto, en principio esbozaremos estas tres escuelas antes mencionadas, y a continuación observaremos como se ve la globalización desde nuestro subcontinente (Ferrer, Rapoport, Bernal-Meza, Amado Cervo).-


Desde la perspectiva de los hiperglobalistas, la globalización define una nueva época de la historia humana, en la cual los “Estados-nación tradicionales se han convertido en unidades de negocios no viables, e incluso imposibles en una economía global”[4]. Esta concepción está a favor de una lógica económica en su variante neoliberal y celebra el surgimiento de un solo mercado global y el principio de la competencia global como indicador del progreso humano.-


Como lo expresa Susan Strange: “Las fuerzas interpersonales de los mercados mundiales son en la actualidad más poderosas que los Estados a los que se supone que pertenece la máxima autoridad política sobre la sociedad y la economía; el poder declinante de los estados se refleja en una creciente transferencia de la autoridad hacia otras instituciones y asociaciones y hacia organismos locales y regionales”[5].-


Esta disminución del poder de los Estados se ve por tanto materializada en la paulatina entrega de poder a nuevas o viejas instituciones del sistema internacional. En lo referente a nuestro objeto de estudio, a partir de las remodelaciones de los fines y estrategias al interior del FMI, es que vemos como éste ha ido aumentando su poder y sus ámbitos de decisión en detrimento del poder y ámbitos de decisión de sus Estados 

Como han sostenido autores de esta escuela (Gill, Ohmae, Strange, Cox); la difusión global de la democracia liberal refuerza aun más este sentido de la “civilización global naciente”, definida a partir de los estándares universales de la organización política y económica en proceso. Esta “civilización global” esta también caracterizada por mecanismos propios de gobierno global, ya sea que se trate del FMI o de sus disciplinas de mercado mundial, de manera que Estados y personas son cada vez más sujetos de nuevas autoridades, tanto públicas cuanto privadas, y de distinto orden, sean éstas locales, regionales o globales.-

Lo que se debe tomar en cuenta es que para algunos de los hiperglobalizadores (Ohmae, John Gray) la globalización económica está generando un nuevo modelo, tanto de ganadores como de perdedores de la economía global. La globalización se puede vincular, de esta manera, con una creciente polarización entre aquellos que sacan sus frutos de la globalización y aquellos que no los sacan. En esta economía global se están desarrollando “lealtades de clase transnacionales cimentadas por la adhesión ideológica a una ortodoxia neoliberal”[6] por parte de los ganadores.-


No obstante el reconocimiento de esta polarización mundial, el poder económico y el poder político, para los hiperglobalistas, se está volviendo efectivamente tan desnacionalizado y difundido que los Estados-nación se están convirtiendo cada vez más en “una forma de transición de la organización para administrar los asuntos económicos



Para esta escuela, la globalización implica la reconfiguración fundamental del marco de referencia de la acción humana[8].-



Los escépticos de la globalización, por su parte, afirman que los niveles contemporáneos de interdependencia económica de ninguna manera carecen de precedentes históricos; reconocen, en cambio, un incremento en los niveles de internacionalización, o sea, un incremento de las interacciones entre economías aún predominantemente nacionales (Hirst, Thompson).-

Al afirmar esta escuela que la globalización es un mito; se basan, no obstante, en una concepción economicista del sistema internacional, identificando la globalización solo con un mercado global perfectamente integrado. Para este grupo de intelectuales, la actividad económica está experimentado más que una globalización, una regionalización, con tres centros de poder definidos: América del Norte, Asia-Pacífico y Europa. La economía de hoy está considerablemente menos integrada en comparación con la época de los imperios mundiales, la economía global se ha vuelto mucho menos global desde un punto de vista geográfico[9].-


Los gobiernos no son las víctimas pasivas de la internacionalización, sino por el contrario sus arquitectos. Robert Gilpin considera que la internacionalización es en gran parte un producto derivado del orden económico multilateral buscado, e iniciado, por Estados Unidos al fin de la Segunda Guerra Mundial[10].-


Otros autores de esta escuela explican la reciente intensificación mundial del comercio y la inversión extranjeros como una nueva fase del imperialismo occidental, en la cual los gobiernos nacionales, como agentes del capital monopólico están profundamente implicados. Entre los intelectuales marxistas que forman esta escuela (Callinicos, Gill, Amin) la globalización se entiende como la extensión del monopolio del imperialismo capitalista, o alternativamente, como una nueva forma de capitalismo globalizado.-


Esta escuela también observa que la internacionalización no ha ido acompañada por una erosión de las desigualdades Norte-Sur, sino, al contrario, por la constante y creciente marginalización de muchos de los países del denominado Tercer Mundo; a medida que se intensifican los flujos de comercio e inversión al interior del Norte más rico, dejando de lado al Sur más pobre.-


Held sostiene que: “la posición escéptica es un reconocimiento de las pautas profundamente arraigadas de la desigualdad y la jerarquía en la economía global, que en términos estructurales solo ha cambiado marginalmente a lo largo del último siglo[11].- 

Hirst sintetiza el mito de la globalización de la siguiente manera: “La globalización casi siempre refleja una explicación racional políticamente convincente para la puesta en marcha de estrategias económicas ortodoxas neoliberales que no son populares[12]”. Los países objeto de análisis de este trabajo han sido casos testigo de la argumentación de Hirst. El FMI ha utilizado como argumento a la globalización para sus recomendaciones de estrategias económicas ortodoxas neoliberales, manifestadas en las denominadas reformas estructurales, las cuales generan reacciones populares.- 


La tesis de la escuela transformacionalista sostiene que la globalización es una fuerza impulsora decisiva detrás de los rápidos cambios sociales, políticos y económicos que están reformando a las sociedades modernas y al orden mundial (Giddens, Castells). Para los propulsores de esta perspectiva, los procesos de globalización contemporáneos no tienen un precedente histórico, de modo que los gobiernos y las sociedades actúan en este nuevo mundo en el cual ya no hay una clara distinción entre factores internacionales e internos.-


La globalización es por tanto concebida como “una poderosa fuerza transformadora que es responsable de una dispersión máxima de las sociedades, las economías, las instituciones de gobierno y el orden mundial”[13].-

La globalización es concebida como un proceso histórico contingente, pero muy contradictorio para las sociedades humanas actuales. La globalización está asociada con nuevas pautas de estratificación en las que Estados, sociedades y comunidades se interconectan en el orden global.- 

Lo que caracteriza al sistema es una reconfiguración de las relaciones de poder globales. A medida que la división Norte-Sur cede paso a lo que los autores de esta escuela denominan una “nueva división internacional del trabajo”, de tal manera que la “pirámide familiar de la jerarquía de centro-periferia ya no es una división geográfica de la economía mundial, sino más bien una división social (Hoogvelt, 1997)”[14].-


La redefinición de las pautas de estratificación social está vinculada con la creciente desterritorialización de la actividad económica, a medida que producción y finanzas adquieren cada vez más una dimensión global. Autores de esta escuela como Castelles y Ruggie, sostienen que las economías nacionales se están reorganizando mediante procesos de globalización económica, de tal manera que el espacio económico nacional ya no coincide con las fronteras nacionales.-


En esta economía global, los sistemas de producción, comercio y finanzas entretejen hoy más que en el pasado el destino de las personas. En el núcleo de esta postura transformacionalistas hay una creencia que la globalización contemporánea reconstituye o somete el poder, las funciones y la autoridad de los gobiernos nacionales a una “reingeniería”. Aún cuando éstos no disputan que los Estados todavía conservan la última decisión legal, demuestran que esto se contrapone, con los diversos grados de jurisdicciones en expansión de las instituciones intergubernamentales internacionales.-


Autores como Ruggie hablan de un desmembramiento de la relación entre soberanía, territorialidad y poder del Estado[15]. Esta escuela asevera que “un nuevo régimen de soberanía esta desplazando a las concepciones tradicionales del Estado como una forma de poder público absoluto, indivisible, territorialmente exclusivo y de suma cero. (...) en la actualidad la soberanía se comprende menos como una barrera territorialmente definida que como un recurso de negociación para una política caracterizada por complejas redes transnacionales”[16].-


A partir del análisis de estos lineamientos es que sostenemos que una definición de globalización debe capturar al menos las siguientes cuestiones: alcance, intensidad, velocidad y repercusión. Estos elementos conforman lo que se denomina dimensiones espacio-temporales de la globalización[17].-


Held en “Transformaciones Globales”, nos dice que se puede pensar en la globalización como: “un proceso (o una serie de procesos) que engloba una transformación en la espacial de las relaciones y transacciones sociales, evaluada en función de su alcance, intensidad, velocidad y repercusión, y que genera flujos y redes transcontinentales o interregionales de actividad, interacción y del ejercicio del poder”[18].-


Además de las dimensiones espacio-temporales de la globalización, hay cuatro dimensiones que delinean un perfil organizacional específico: infraestructuras, institucionalización, estratificación y modos de producción.-

Es difícil que puedan existir las redes sin alguna clase de apoyo infraestructural. Las infraestructuras pueden o no ser necesariamente físicas, reglamentaria o simbólicas. Por ejemplo, en el terreno financiero, hay un sistema de información mundial para las conciliaciones bancarias, regulado por un régimen de reglas, normas y procedimientos comunes que funcionan por medio de su propio lenguaje técnico.-


Las condiciones infraestructurales tienden a facilitar la institucionalización de las redes, flujos y relaciones globales. La institucionalización abarca la regulación de las pautas de interacción y su reproducción en espacio y tiempo. “Pensar en términos de institucionalización de las pautas de conexión global es reconocer las formas en las cuales las redes y las relaciones globales se regularizan y se arraigan en las practicas y las regulaciones de los actores”[19].-


Estas dos dimensiones de infraestructura e institucionalización se vinculan con una tercera dimensión que es dada por los aspectos del poder[20]. Por poder se entiende la habilidad de actores estatales o no de mantener o transformar sus circunstancias y concierne a los recursos que apuntalan su capacidad y a las fuerzas de la estructura del sistema[21] internacional que modelan su ejercicio e influyen en él. De esta manera, y siguiendo a Waltz, la estructura es vista como un conjunto de condiciones limitativas que actúa como selector.-


La estructura es vista como causa y efecto en sí misma. Las conductas de los actores y los resultados de la aplicación del poder por esos actores se encontraran por tanto en la estructura del sistema mismo.-

“El poder por tanto es un fenómeno que se encuentra dentro de todos los grupos y entre uno y otro (...). Aún cuando el poder así concebido plantea una complejidad problemática...”[22].-


El poder de un actor estatal o no, nunca existe de manera aislada. Siempre es en referencia a algo o a alguien y con base en algo o alguien. Por tanto, el poder debe ser visto como un fenómeno de relaciones. (Giddens, 1979; Roseneau, 1980). El poder expresa al mismo tiempo y de una sola vez las intenciones y los propósitos de los actores y las instituciones y el relativo equilibrio de los recursos que pueden desplegar unos respecto de otros.- 


El poder no se puede concebir atendiendo a lo que los actores o los órganos hacen o no hacen. Pues el poder también es un fenómeno estructural, modelado por la conducta socialmente estructurada y culturalmente modelada de los grupos y las practicas de las organizaciones y que a su vez las modela (...). Cualquier organización o institución puede condicionar o limitar la conducta de sus miembros. Las reglas y los recursos que engloban esas organizaciones e instituciones muy rara vez constituyen una estructura neutral para la acción, debido a que establecen pautas de poder y autoridad y les confieren el derecho de tomar decisiones a unos y no a otros”[23].-

La globalización transforma por tanto la organización, distribución y ejercicio del poder global. A este respecto, la globalización en diferentes épocas puede asociarse con las pautas que caracterizan la estratificación global.-


La estratificación tiene tanto una dimensión social como una espacial de jerarquía y desigualdad. “La jerarquía se refiere a las asimetrías en el control, el acceso y la interconexión en las redes e infraestructuras globales, mientras que la desigualdad denota los efectos asimétricos de los procesos de los procesos de globalización (...)”[24]. Estas categorías proporcionan un mecanismo para la identificación de las relaciones distintivas del dominio y control globales en diferentes períodos históricos.-

También hay diferencias en las formas de interacción dominantes dentro de cada época de la globalización. Es posible distinguir entre los tipos de interacción dominantes, imperialista o coercitivo, cooperativo o competitivo, pacífico o conflictivo, y los elementos de poder, sean estos tangibles o intangibles, y la preponderancia entre los mismos.-

“Es posible argumentar que en la época de la expansión occidental a finales del siglo XIX, el poder imperialista y el militar eran los modos y los instrumentos dominantes de la globalización, mientras que a finales de siglo XX, los instrumentos económicos, la competencia y la cooperación parecen tener precedencia sobre la fuerza militar”[25].-

Sin embargo las visiones del debate hasta aquí desarrolladas no introducen la concepción de la globalización como ideología.- 


La visión latinoamericana sobre la globalización que queremos introducir en el debate es aquella que encontramos en Aldo Ferrer, Mario Rapoport, Raúl Bernal-Meza y Amado Luiz Cervo, entre otros.-


Para estos autores, la globalización es un proceso histórico que comenzó hace más de cinco siglos. Pero la globalización es también una ideología, y en tanto forma de ideología apenas supera los veinte años de vida.-


La visión que adoptamos aquí sobre la globalización es aquella que ha sostenido Bernal-Meza, basándose en los estudios de Immanuel Wallerstein del sistema-mundo, desarrollados a partir de la profundización de los estudios de Fernand Braudel y Karl Polanyi.- 


Por tanto es necesario primero analizar brevemente estos autores para poder así comprender la concepción de los autores latinoamericanos sobre la globalización.-


Immanuel Wallerstein acuñó el concepto de economía-mundo. Este identifica al sistema mundo capitalista como una economía mundo capitalista, que abarca un único espacio social que se extiende progresivamente. Su dinámica de desarrollo es un proceso de autoinclusión.-


En una primera etapa, el sistema capitalista funcionó en el reducido campo de la economía, pero para transformarse en un sistema social es que debía dar origen a la formación de un sistema de Estados debido a que estos podían asegurar la división internacional del trabajo; pero al mismo tiempo la existencia de esta pluralidad de unidades político-estatales al interior de la economía mundo capitalista impedía la transformación del sistema en un imperio-mundo[26].-


Vemos aquí el papel clave del Estado en el proceso de acumulación de poder en los distintos ordenes económicos, cuestión que no sólo ha dado origen a la expansión del capitalismo histórico, sino cuestión que ha dado a algunos países la categoría de desarrollados y a otros la de subdesarrollados.-


El sistema social mundial, teniendo en su interior el complemento del sistema interestatal político antes mencionado, ha permitido echar las bases de un sistema que en su propia síntesis y expresión genera las desigualdades y las diferencias entre centros desarrollados y periferias subdesarrolladas.-


Ya por los años cuarenta, el autor inglés Karl Polanyi[27], había señalado que el propio Estado liberal había sido una creación del mercado autorregulado, porque la clave del sistema institucional del siglo XIX se encontraba en las leyes que gobernaban la economía de mercado[28], en otras palabras, la economía mundo capitalista.-


En el último tercio del mencionado siglo, había nacido para este autor inglés, la institución que organizaría la conexión entre organización política y organización económica, la haute finance. La cual permitirá asegurar una relación de relativa estabilidad internacional gracias a los beneficios financieros tanto de la paz como de la guerra. Es en la haute finance que encontramos el antecedente de la banca internacional, factor considerado principalmente como el impulsor de la denominada “globalización financiera”.-

Como sostiene Bernal-Meza: “El siglo XIX había sido el origen del desarrollo contemporáneo de la expansión transnacional (...). Las primeras empresas globales surgieron, en los países desarrollados, en el escenario de la crisis del último tercio, ligadas al crecimiento de los flujos financieros mundiales y al surgimiento del capitalismo corporativo. La crisis se refleja en las políticas imperialistas de las grandes potencias. Imperialismo, multinacionales y proceso de transnacionalización frutos vinculados históricamente por el capitalismo”[29].-

Nótese que un siglo después nos encontramos en la misma situación descripta. La política imperialista de las grandes potencias es reflejo de la situación de crisis, en un contexto de multinacionales y transnacionalización en constante crecimiento.-

Este desarrollo nos permite sostener que las tres hipótesis principales que han sostenido los autores latinoamericanos antes nombrados sobre la globalización.-

En primer lugar se identifica que el origen de la globalización, como proceso económico, está en la configuración del primer orden económico mundial estructurado por el mercantilismo[30].- 

En segundo lugar, la globalización no es un proceso distinto, autónomo, de la historia social y económica del sistema mundial y es eslabón de un largo proceso que se inicia con la internacionalización y que sigue con la transnacionalización.-

En tercer lugar, el antecedente ideológico de la globalización está en el paradigma de las relaciones interdependientes, que sostiene una asociación entre desiguales y mediante la cual se configura una hegemonía de los más poderosos, siendo sobre este punto que el proceso de globalización se convierte en ideología[31].-


Bernal-Meza, concibe la globalización de la siguiente manera: “Entendemos que la globalización no es un proceso distinto, diferente, autónomo de la historia social y económica del sistema internacional, y es eslabón de un largo proceso, iniciado con la internacionalización y seguido luego por la transnacionalización de las economías y de las actividades económicas y productivas.- 


La existencia de la globalización es posible sólo y dentro de un sistema mundial. Un sistema mundial cuya característica estructural es el modo de acumulación dominante (capitalismo-liberalismo); es decir; la instancia económica y no la instancia política (...).-


El hecho que existan, al interior del sistema-mundo, distintas unidades políticas (...) se explica por la naturaleza del orden mundial: una organización también estatal pero cuyo vínculo fundamental es económico y no político.-


Sin embargo, el proceso de mundialización actual tiene componentes esencialmente distintos (en términos de actores), pero no por ello diferentes en la lógica que fundamenta su gestión: la acumulación permanente; así como los recursos a la ideología para imponer las políticas necesarias, como instrumentos para impulsar el mismo”[32].-

Tomando en cuenta lo hasta aquí señalado, optamos por designar el concepto de mundialización para identificar el proceso económico que da cuenta de las nuevas formas que está asumiendo la acumulación capitalista y el concepto de globalización para comprender tanto a éste como al complejo de ideas que se integran en una particular concepción del mundo.-

La mundialización es, desde la perspectiva de Bernal-Meza, una crisis del capitalismo; pero no solo de la acumulación sino de la política mundial, del orden internacional, de la política como gestión de gobierno y de los sistemas de autoridad. La mundialización es crisis por su propia irracionalidad.- 


Vemos la globalización con un componente eidético-cultural y dentro de éste connotaciones ideológicas. La globalización vista como ideología, tiene un marcado carácter a-histórico y se la identifica como la nueva herramienta para la colonización política y cultural que se impuso sobre los países en desarrollo[33] .-

Dentro del carácter a-histórico de la globalización es que se ubica al pensamiento único. “La visión fundamentalista e ideológica de la globalización ha producido un proceso de alienación cultural, en el cual las alternativas de pensamiento económico y de política pública se redujeron al llamado “pensamiento único”[34].-

Pensamiento único y globalismo se conjugan en la actual etapa de la mundialización como el complejo eidético-cultural que constituye a la globalización. Los principales acontecimientos que han determinado las características del mundo moderno tienen su origen en amplios y profundos procesos de análisis, evaluación y planificación cuyo ámbito podríamos decir, se encuentra fuera de lo que usualmente denominamos como de “dominio público”.-

El globalismo es visto como “fiel continuador del que los ideólogos del autoproclamado Mundo Libre difundieron en los años de la Guerra Fría, como prolongación de la doctrina de la seguridad nacional. Todo lo que sucede en el mundo tiene, en mayor o menor medida, un efecto global y, por ende, es susceptible de ser interpretado como una amenaza para la seguridad de los poderosos”[35].-

“En contraposición con la visión mundialista de la realidad internacional, la globalización refleja una ideología alineada eminentemente con una cosmovisión anglosajona, o más precisamente, angloestadounidense del mundo. Sitúa el eje determinante del devenir social en lo económico-financiero, o sea, en el poder privado al cual pretende subordinar toda estructura y accionar político. La globalización exige el control “sobre” todos los Estados del mundo, es el poder privado controlando y actuando “por encima” del poder público”[36].-


En la actual etapa el globalismo: “se ha revestido de nuevos argumentos y ha pasado a convertirse en el ingrediente más sólido del llamado “pensamiento único”, al que no sólo dota de una poderosa lógica interna, sino también del vocabulario específico capaz de manipular eficazmente las nuevas realidades de la globalización”[37].-


“En este contexto, el eje del globalismo lo conforman las estructuras económicas privadas, por lo que presupone el debilitamiento, disolución y eventual desaparición -agregan otros- del Estado-nación soberano, de “todos” los Estados-nación soberanos. Y esto a la vez responde al momento actual en el que impera la concentración de poder”[38].- 


El globalismo es así componente esencial del pensamiento único. Y éste, es visto hoy en día, como una herramienta para la nueva colonización encarada desde los centros de poder del sistema y aplicada sobre los países en desarrollo.-

Bernal-Meza sostiene que “el nuevo orden mundial debería ser considerado como paradigmático. En tal caso, globalización es contrapuesto a bipolaridad y, en este sentido, la primera representaría un triunfo basado en la alianza de tres factores: una alianza ideológica en la esencia del capitalismo, entre el orden doméstico (derechos individuales y políticos) y los principios económicos (economía de mercado); una alianza estratégica, en la cual los Estados Unidos desempeñan el papel superior y hegemónico entre los socios (OTAN, Japón), y la capacidad del capitalismo para sustituir sus paradigmas tecno-productivos más atrasados y realizar los ajustes socio-industriales, con lo cual superar las crisis de los 70’s y 80’s, etapa que se inscribe en una de sus crisis cíclicas históricas. Así, el neoliberalismo sería la ideología de la globalización y el capitalismo su orden”[39].-


La globalización puede ser vista entonces como el triunfo de la alianza capitalista central, en el contexto del paradigma Este-Oeste, solo con la desaparición del bloque soviético es que se genero ese inmenso espacio donde poder interrelacionarse. Para Amado Cervo, la globalización sería la ideología norteamericana.-

Como se sostuvo: “Los Estados Unidos se han transformado en la base del “poder real” para la coordinación e instrumentación del nuevo orden mundial que impone la globalización. Como principal instrumento político, ese poder real dispone del uso del poder económico estadounidense, 30% del PB Mundial, y de su influencia política y del “monopolio” sobre el sistema financiero mundial”[40].-


Consecuentemente, “la política exterior de los Estados Unidos se transformó en el instrumento vital y esencial para ejercer el poder mundial a través de mecanismos económicos, financieros y militares a su disposición. Desde la óptica más amplia de la tan mentada tecnoestructura supranacional globalizadora, esa política exterior estadounidense también conforma su propia política mundial”[41].-


La globalización esta ligada a la supervivencia de los intereses norteamericanos a largo plazo y “su aún manifiesta voluntad de mantener el sistema multilateral, por constituir este actor estatal el poder individual más relevante del nuevo orden”[42].-


Esta concepción del pensamiento único se materializa en los países en desarrollado en las constantes exigencias de desregulación, privatización, apertura financiera y comercial, achicamiento del estado, etc. Enmarcamos a este tipo de pensamiento en el modelo de política neoconservador y en el modelo económico del neoliberalismo.-


“La globalización, como perspectiva ideológica, impulsa la aplicación de políticas, por parte de los países en desarrollo, tendientes a que sus políticas económicas se ajusten a estas realidades de la mundialización, cuestión que se traduce en demandas por la apertura, desregulación y eliminación de trabas al ingreso de bienes, servicios, movimientos de capitales y la transferencia de tecnología, asociados a profundos cambios en la naturaleza y las relaciones entre sociedad, Estado y gobierno”[43].-

El autor antes mencionado continua: “La ideología neoliberal de la globalización ha puesto asimismo en evidencia, a partir de las experiencias nacionales recientes (ajuste estructural, retracción del Estado, desempleo...) que la política y la economía –tal como señalaba Marx hace más de un siglo- no fundan sociedades humanas sobre el interés general, sino sobre los antagonismos entre aquellos que tienen y aquellos que no.-


La mundialización debe ser vista como la articulación de una nueva estrategia destinada a la sobreexplotación, en el sentido de construir un nuevo complejo estructural-superestructural; una forma de evitar los rendimiento decrecientes”[44].-


Como se ha visto, son los autores latinoamericanos los que nos despejan la mayor cantidad de dudas posibles sobre la globalización. Que ésta hoy en día se haya convertido un verdadero cliché no quita que sea representativa de la realidad actual.-


Como hemos sostenido: “La hoy tan mentada globalización, no impone una mutación de la problemática política tradicional, ya que la naturaleza que hoy se plantean en los problemas actuales es idéntica a la naturaleza de la problemática de las épocas anteriores: someter al imperio de la ley, como expresión de la voluntad general, a los actores que se desenvuelven en el nuevo escenario global, y racionalizar el ejercicio de sus actividades mediante su sometimiento a las exigencias del interés colectivo”[45].


En relaciones internacionales, debemos ver a la globalización como la estructura del sistema en el cual actúan los actores estatales y no estatales. Pero como las estructuras, según nos recuerda Waltz son causa y efecto en sí misma, es que no podemos dejar de tener como marco la ideología neoliberal globalizatoria que ella misma genera.


[1] Cfr. Held. David et all. “Transformaciones globales”. Oxford University Press. México, 200

[2] Ibid ... p. XXIX.

[3] Cfr. Bernal-Meza, R. “América Latina en la Economía Política Mundial”. Grupo Editor Latinoamericano. Buenos Aires, 1994. p. 25.

[4] Esta tesis es sostenida por autores como Ohmae, Wriston, Guéhnno. Citado en Held et all., op. cit., p. XXXII.

[5] Cfr. Strange, S. “The Retreat of the State: The Diffusion of power in the World Economy”. Cambridge University Press. Cambridge, 1996. Ver también: “Las consecuencias políticas de la globalización –papel e influencia de las empresas transnacionales”. Foro de la Mundialización, “Después del 11 de septiembre”. Fundación CajaMurcia, Murcia, noviembre de 2001.

[6]Cfr. Held et all., op. cit., p. XXXIV.


[7] Cfr. Ohmae, K. “The End of the Nation State”. Free Press. New York, 1995.


[8] Cfr. Held et all., op. cit., p. XXIV.


[9] Esta tesis es sostenida por: Boyer y Drache, Hirst, Thompson, Weiss, Gordon. Cfr. Ibid... p. XXXV. 

[10] Cfr. Gilpin, R. “The Political Economy of International Relations”. Princeton University Press. Princeton, 1987.

[11] Cfr. Held et. all., op. cit., p. XXXVI.

[12] Cfr. Hirst, P. “The Global Economy: Myths and Realities”. International Affairs Nro. 73. Cambridge, 1997.


[13] Cfr. Giddens, A. “Globalización: a keynote adress”. Unrisd News Nro. 15. London, 1996.


[14] Citado en Held et all., op. cit., p. XXXVIII.

[15] Cfr. Ruggie, J. G. “Territoriality and beyond”. International Organization Nro. 41, 1993.


[16] Cfr. Held et all., op. cit., p. XL.

[17] Esta formulación nos ayuda a abordar la incapacidad de las concepciones existentes para diferenciar la globalización de procesos más delimitados espacialmente como la localización, nacionalización, regionalización e internacionalización. La localización se refiere a la consolidación de redes y flujos dentro de un ámbito específico. La nacionalización es el proceso mediante el cual las relaciones y las transacciones sociales se desarrollan dentro del marco de referencia de fronteras territoriales fijas. La regionalización puede denotarse por la agrupación de transacciones, flujos redes e interacciones entre agrupaciones de Estados o sociedades. La internacionalización puede interpretarse como los patrones de interacción e interconexión entre dos o más estados sin importar su ubicación geográfica específica.

[18] Ibid... p. XLIX.


[19] Ibid... p. LIV.

[20] El poder posee elementos tangibles e intangibles. En la clasificación de Columbis y Wolfe encontramos como elementos tangibles a: La población, el territorio, los recursos materiales y la capacidad industrial, la capacidad agrícola, el poder militar y la capacidad de movilización. Dentro de los elementos intangibles encontramos: dirección y personalidad, eficiencia burocrático organizadora, tipo de gobierno, coherencia de la sociedad, reputación, ayuda extranjera y dependencia y accidentes. Los autores nos alertan que los elementos tangibles pueden presentar características intangibles. Cfr. Columbis, T. y Wolfe, J. “Introducción a las Relaciones internacionales”. Ed. Troquel. Buenos Aires, 1979. Cap. 5. 

[21] Por sistema entendemos: “una organización completa, establecida jerárquicamente con partes diferenciadas que desempeñan funciones específicas”. Cfr. Waltz, K. “Teoría de la Política Internacional”. Grupo Editor Latinoamericano. Buenos Aires, 1979.

2] Cfr. Held, D. “La democracia y el orden global. Del Estado Moderno al Gobierno Cosmopolita”. Ed. Paidós. Barcelona, 1997.

[23] Cfr. Held et all., op. cit., p. LV.

[24] Ibid... p. LV.


[25] Cfr. Morse, E. “Modernization and the Transformation of International Relations”. Free Press. New York, 1976.



[26] Cfr. Wallerstein, I. “A Modern World System”. Hay versión en español por Siglo XXI editores. México, 1991.



[27] Cfr. Polanyi, K. “La gran transformación. Los orígenes políticos y económicos de nuestro tiempo”. FCE. México, 1982. 



[28] “Abandonar al solo mecanismo del mercado la suerte del ser humano y su entorno natural (...) se traduciría en la demolición de la sociedad”. Cfr. Polanyi, K. “La gran...”, op. cit., p. 73.


[29] Bernal-Meza, R. “Sistema...”, op. cit., pp. 135-136.


[30] Cfr. Ferrer, A. “Historia de la Globalización”. FCE. México, 199
[31] Cfr. Rapoport, M. “La globalización económica: ideologías, realidad, historia”. Revista Ciclos Nro. 12. Buenos Aires, 1997. 



[32] Cfr. Bernal-Meza, R.; “Sistema Mundial y Mercosur”. UNICEN, Nuevo Hacer-Grupo Editor Latinoamericano. Buenos Aires, 2000. p. 51.


[33] Ibid... p. 65.



[34] Cfr. Bernal-Meza, R. “Argentina: La crisis del desarrollo y de su inserción internacional”. Análisis e Informaciones Nro. 1. Fundación Konrad Adenauer. San Pablo, mayo de 2001. p. 39.

[35] Cfr. Pérez Serrano, J. “Globalización y Pensamiento Único”. Encuentro de Fin de Siglo. Utopías, realidades y proyectos. Universidad Nacional de Salta. Salta, 2001. p. 7.


[36] Cfr. Oddone, N. y Granato, L. “Lo que no vemos de la Globalización”. La Voz de Tandil, 15 de abril de 2003. p. 4.

[37] Cfr. Pérez Serrano, J.; op. cit., p. 7.


[38] Cfr. Oddone, N. y Granato, L.. “Lo que no...”, op. cit., p. 4.

[39] Bernal-Meza, R. “Sistema...”, op. cit., p. 60.


[40] Cfr. Oddone, N. y Granato, L. “Lo que no...”, op. cit. p. 4.

[41] Ibid...


[42] Bernal-Meza, R. “América Latina...”, op. cit., p. 40.

[43] Bernal-Meza, R. “Sistema...”, op. cit., p. 6

[44] Ibid... p. 77.

[45] Cfr. Oddone, N. y Granato, L. “Siglo XXI: Imperio de la ley o ley del Imperio”. Internacionales, El Eco de Tandil, 19 de octubre de 2003. p. 15.







viernes, 10 de diciembre de 2010

Liderazgo asosiado


Liderazgo  asociado

El liderazgo está mas asociado con “El que piensa, pierde”, “el que calla, otorga“. Parecería entonces un contrasentido pensar en líderes silenciosos, pacientes y observadores. 

Parece un contrasentido: ¿asociar el liderazgo a la quietud, la espera, la observación silenciosa de lo que acontece a nuestro alrededor? ¿Acaso el liderazgo no se compone principalmente de dinamismo, fuerza creadora, iniciativa constante, de mover con insistencia las mentes y las voluntades en pos de un logro? 

Claro que sí. No obstante, el mundo actual, sobrecargado de estímulos y urgencias, nos está forzando a prestarle demasiada atención a la inmediatez. No acabamos de digerir lo que está sucediendo a nuestro alrededor y ya queremos entrar en acción e instar a otros a ponerse en movimiento para ponernos a la altura de las circunstancias. En un esquema reduccionista o tradicional de liderazgo, esta conducta, supuestamente, es la más efectiva. Los líderes se empeñan en demostrar que son líderes genuinos al salirle al paso a los desafíos, al proponer o mantener una posición o al hacer prevalecer un criterio sin detenerse a considerar que en algunos casos es prudente y necesario recogerse, desacelerar, enriquecer los propios puntos de vista, practicar la prolepsis (es decir, anticiparse a las objeciones) y velar para que las decisiones clave en las altas esferas de las organizaciones se conviertan en un trabajo de orfebrería. 
“El que piensa, pierde”, “el que calla, otorga“, ¡acción, acción, un líder vive de y para la acción!”, “las cargas se componen sobre la marcha”, “el pasado ya pasó, el futuro es una promesa. Sólo importan el hoy y el ahora”. Observemos que estas conceptualizaciones son características del liderazgo basado en el dinamismo, en la urgencia de “hacer algo”, en el prurito de demostrar que se tiene una gran capacidad de respuesta a toda clase de retos. 

Lo arriesgado de este énfasis consiste en descuidar o minusvalorar el componente reflexivo del liderazgo. Cuando el liderazgo es plural, nada mejor que tratar de conservar el equilibrio de fuerzas entre el liderazgo dinámico y el observador/reflexivo. A todos nos gusta ser apreciados por nuestra determinación y por el valor de nuestras argumentaciones, pero ni siquiera un cúmulo de aciertos o un impecable historial de grandes logros nos eximen de cometer un gran error o de empujar a otros a cometerlo. El deseo ferviente de innovar, de recuperar el terreno perdido, de hacer que suceda algo o de obtener ciertos resultados puede convertirse en un bumerán. Valga recordar que en las competiciones atléticas existe no sólo la carrera de los cien metros planos; también tenemos la carrera de relevos, la de obstáculos, la marcha, la de semifondo, la de fondo, la media maratón y la maratón. 

Un liderazgo observador/reflexivo y sanamente crítico, ejercido por quienes sabiamente eligen una posición de retaguardia, puede ahorrarles a las organizaciones muchos yerros y descalabros. Ahora, es importante aclarar que no se debe etiquetar una u otra posición como la de “el bando de los Doctores Sí versus el bando de los Doctores No” ni tampoco degradar la observación/reflexión a una perezosa o cómoda pasividad. De hecho, más que de bandos, deberíamos hablar de estrategias en las cuales los contendientes persigan altos objetivos comunes de forma tan versátil que incluso permitan a unos y otros pasar de la postura entusiasta/dinámica a la observadora/reflexiva dependiendo de los retos por asumir y de la complejidad de los mismos. Lo natural y esperable es que predomine la fuerza entusiasta/dinámica, pero eso no significa que la fuerza observadora/reflexiva —y agreguémosle paciente— deba ser reducida a su mínima expresión. A veces debe convertirse en la fuerza dominante. 

Imagínese el lector los grandes progresos que haría una organización si aprendiera a incentivar y a desarrollar con éxito la concurrencia de estas dos fuerzas. Imprescindible, a mi modo de ver, una gestión como estas aplicada a la materia de Habilidades Negociadoras o a Equipos de Trabajo de Alto Rendimiento. Los unos impulsando y fortaleciendo las bondades y ventajas de un propósito o un proyecto y los otros consagrados al estudio concienzudo de ciertas debilidades aparentes o reales que pueden subestimarse por exceso de entusiasmo, de confianza, o por estilos de dirección que “nunca fallan”. 

Jamás olvidaré la lección que me enseñó Raúl Senior, hijo de uno de los más prominentes dirigentes deportivos de Colombia en la segunda mitad del siglo pasado. A finales de la década de los setenta, Raúl era el rector de uno de los mejores colegios de mi ciudad y yo un inquieto estudiante de bachillerato que acudía con frecuencia a un club de actividades extraescolares. 

“Cuando acuden cierto número de personas a una reunión casi siempre pasa lo mismo”, me decía él. “Comienzan las discusiones y cuatro o cinco personas se disputan el privilegio de hacerse escuchar a como dé lugar… Más de uno acierta en lo que dice, pero está tan concentrado en mostrarse convincente que deja de percibir lo alto, lo ancho y lo profundo de ciertos aspectos. Incluso deja de notar algunas ‘sutilezas’ que no se pueden hacer a un lado… 

¿Qué hago yo en muchas reuniones? Observo, sonrío, escucho, tomo nota y no pronuncio ni una sola palabra. La gente me da un ingrediente tras otro y voy confeccionando mi plato fuerte para el momento más oportuno. ¿Y cuál es el momento más oportuno? Cuando todos, extrañados, comienzan a mirarme como queriendo oír mi opinión. Les preocupa que yo, como rector, no intente decir ni una sola palabra, como si ser un buen líder equivaliera a portar un libreto lleno de discursos y recetas infalibles debajo del brazo… A veces los invito a seguir discutiendo y, al cabo de una hora, intervengo. Recojo esto, más esto, más lo otro y les ofrezco una apreciación consistente, sólida. ‘¡Pero claro, Raúl, por ahí es! ¡Y por qué no lo dijiste antes!’… 

… Porque aporta tanto o más el que escucha bien como el que habla bien. Y me he tomado la libertad de interpretar, de convertir todo lo que han dicho en algo más que la suma de sus opiniones”. Trabajo de orfebres, estimado Raúl.

Autor: Juan Carlos Díez Posada
Gracias Juan Carlos un gusto

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Marcar la diferencia

Marcar la diferencia

No trabajes en función de lo que los demás esperan de ti , eso esta bien ,es viable, y hasta aceptable en el mundo en que vivimos ,pero lo mas importante , trabaja para ti , para tu persona, tu ser, tu vida, eso será en definitiva lo que te distinga de la manada, tu forma , tu clase y tu actitud.

Lo importante hoy es marcar la diferencia .

Cordialmente

Jack Welch




"Si tus acciones inspiran a otros a soñar más, aprender más, hacer más y ser mejores, eres un líder"

Jack Welch

martes, 7 de diciembre de 2010

Paulo Coelho

Paulo Coelho

Sobre el cambio


El hombre santo reunió a sus amigos: -Estoy viejo -les dijo. 

-Y sabio -respondió uno de los amigos-. Durante todo este tiempo, siempre te vimos rezando. ¿De qué hablas con Dios?

-Al principio, yo tenía el entusiasmo de la juventud. Le pedía a Dios que me diera fuerzas para cambiar la humanidad. Poco a poco, empecé a darme cuenta de que esto era imposible, y entonces empecé a pedirle a Dios que me diese fuerzas para cambiar a los que estaban a mi alrededor.

"Ahora que ya soy viejo, mi oración es mucho más sencilla. Le pido a Dios lo que debería haberle pedido desde el principio.

-¿Y qué es eso que le pides?, quiso saber el amigo.

-Le pido ser capaz de cambiarme a mí mismo.

Paulo Coelho

sábado, 4 de diciembre de 2010

Plan de Marketing Estrategico

Plan de Marketing Estratégico

En él se reflejan las principales variables a estudiar en la realización de un plan de marketing a nivel internacional. 

• Mercado. Pasado, presente y futuro. Revisar los cambios de la cuota del mercado, líderes, participantes, fluctuaciones del mercado, costos, precios y competencia. 

• Definición del producto. Describir el producto o servicio del que se está realizando el plan de marketing. 

• Competencia:

– Análisis de la competencia.

– Proporcionar información general de los competidores del producto, sus puntos fuertes y débiles. 

– Definir la posición de cada producto de la competencia frente al nuevo producto. 

• Posicionamiento: 

– Posicionar el producto o servicio.

– Establecer qué valor añadido aporta el producto de los demás en el mercado y con cuáles tendrá que competir.

– Garantías al consumidor. 

– Exponer los beneficios del producto o servicio para el consumidor. 

• Estrategias de comunicación:

– Evaluación de los diferentes sistemas de comunicación: 

- Campañas de publicidad previstas. 

- Marketing directo. 

- Actuaciones en el punto de venta. 

- Presencia en Internet. 

• Embalaje:

– Embalaje del producto: factores de forma, precios, aspecto y estrategia.

– Costo de los artículos: resumir el costo de los artículos y la factura de los materiales.

• Estrategias de lanzamiento: 

– Plan de lanzamiento: si se está presentando el producto.

– Presupuesto de la promoción.

– Proporcionar material complementario con información detallada del presupuesto para revisarlo. 

• Relaciones públicas: 

– Ejecución de la estrategia: 

- Estrategias de relaciones públicas.

- Elementos principales del plan de relaciones públicas. 

- Tener un plan de respaldo de relaciones públicas, incluyendo reuniones concertadas, calendario de conferencias, etc.

• Publicidad: 

Ejecución de la estrategia: 

– Información general de la estrategia.

– Información general de medios de comunicación y fechas previstas.

– Información general de gastos de publicidad. 

• Precios:

– Resumir precios específicos o estrategias de precios. 

– Comparar con productos similares.

– Resumir la política relevante para entender las claves de la asignación de precios. 

• Distribución y logística: 

– Distribución por canal. 

– Mostrar un plan de qué porcentaje de la distribución pertenece a cada canal. 

– Establecimiento de los sistemas de distribución.

• Segmentación de mercado:

Oportunidades del mercado: 

– Comentar las oportunidades específicas del mercado segmentado.

– Dirigir estrategias de distribución para aquellos mercados o segmentos.

– Decidir el papel desempeñado por otros socios en la distribución en los mercados. 

• Medidas de éxito:

– Objetivos del primer año. Cuantitativos y cualitativos.

– Medir el éxito o el fracaso.

– Requisitos para el éxito. 

• Planificación: 

Elementos Principales del calendario a 18 meses



Planning de trabajo

viernes, 3 de diciembre de 2010

Philip Kotler.Marketing Total.


Philip Kotler. Marketing Total.


Encontrar aliados, ganarlos y conservarlos es un problema de los responsables del marketing. Hay que dejar de ver al proveedor como adversario y al empleado como un costo. Y aprender a verlos, respectivamente, como socio y como cliente interno. 


Las empresas que desean poder competir con éxito en los mercados locales y mundiales deben diseñar vínculos fuertes con los actores principales de su entorno. Por eso, deben pasar del objetivo de corto plazo de empresas orientadas a la transacción al objetivo de largo plazo de empresas que construyen relaciones. El Marketing Total es un pensamiento de la disciplina del marketing dirigido a todos los protagonistas importantes del entorno de la compañía porque el éxito de una empresa depende de que lleve a cabo un pensamiento de marketing efectivo en relación con los diez protagonistas. 

* Marketing dirigido al proveedor

Hoy son cada vez más las empresas que prefieren tratar a sus proveedores como socios. Quieren tener menos proveedores y poder confiar en que ellos les brindarán una calidad alta o aun perfecta sin necesidad de inspeccionar los suministros cada vez que llegan. Paralelamente, fijan normas estrictas de calificación para los proveedores que están analizando. 

Pero también existen casos en que una empresa se entera de que hay un proveedor con una performance superior que no ha procurado realizar negocios con ella. En ese supuesto, la compañía deberá cortejarlo; se genera así un marketing a la inversa. Este tipo de marketing no sólo exige descubrir y atraer a los mejores proveedores, sino también dirigir el marketing a sus necesidades en el transcurso de la relación. Las empresas deben convertir a sus proveedores en socios. 

* Marketing dirigido al distribuidor

En este caso, se requiere que la compañía forje una red asociada de distribuidores que la ayude a competir con eficacia en el mercado. La empresa debe comprender las necesidades, percepciones y preferencias de los distribuidores y responder con programas que potencien su rentabilidad conjunta. 

* Marketing al usuario final

Supone identificar, conseguir y brindar mejor servicio a un grupo definido de usuarios finales entendiendo sus necesidades, deseos, percepciones, preferencias y hábitos de compra. El usuario final puede ser un hogar o un cliente industrial. A partir de la experiencia adquirida con el producto, están en condiciones de ejercer una fuerte influencia. Por esta razón, se hace necesario dirigir programas de marketing específicos hacia este actor. 

* Marketing al empleado

Las empresas deben contemplar a los empleados no sólo como proveedores internos de servicios, sino también como clientes internos. El marketing interno exige mejores capacidades para contratar, capacitar, motivar, compensar y evaluar a los empleados. Se los considera un activo, no un costo, y se pone el acento en su comprensión y en la satisfacción de sus necesidades. 

* Marketing financiero

La fuente de recursos de la empresa depende de su capacidad para que bancos y demás instituciones financieras confíen en que utilizará productivamente los fondos solicitados y que cumplirá con sus obligaciones de capital y dividendos. La empresa tiene que comprender cómo la evalúan las entidades financieras, porque esto afectará al costo y a la disponibilidad de fondos. 

* Marketing dirigido al gobierno

Todas las empresas están sujetas a un cuerpo de leyes y a la acción de organismos gubernamentales que ponen límite a su libertad operativa. Claro que no tienen por qué aceptar pasivamente estas leyes y obstáculos: pueden iniciar programas agresivos de marketing dirigido al gobierno, contratando lobistas para promover una legislación más favorable, y también emplear las herramientas del megamarketing de la opinión pública y la privada para cambiar las limitaciones dentro de las cuales operan. 

* Marketing a los aliados

Las empresas no pueden seguir operando sin los aliados. Se considera así a aquellos que pueden suministrar mejor investigación y desarrollo, producción, distribución y marketing. Encontrar aliados, ganarlos y conservarlos es un problema de los responsables del marketing, que deben tener precisamente la mentalidad de un marketinero si quieren identificarlos, atraerlos y motivarlos. 

* Marketing a los medios

Los medios de comunicación producen un fuerte impacto sobre el desempeño de las empresas y sobre la percepción que de ellas tiene buena parte del público. Por eso las compañías contratan servicios de relaciones públicas para que mantengan contacto con la prensa. La clave está en entender las necesidades de los medios, tanto en materia de noticias como de acceso a los empresarios. 

* Marketing dirigido al público en general

El marketing de opinión pública no sólo se lleva a cabo a través de los medios impresos y audiovisuales, sino también mediante el marketing de eventos, los viajes o excursiones organizados por la compañía, el marketing relacionado con las "causas justas" y otras actividades. 

Una auditoría periódica

En síntesis, para practicar el Total Marketing, las compañías necesitan hacer una auditoría periódica de la efectividad de su marketing con los diez protagonistas clave. Los gerentes de alto nivel deberán prestar mucha atención a los resultados de esa auditoría. La menor fisura que se produzca en alguna parte de la cadena de marketing resentirá el desempeño de la empresa en otras áreas. Los marketineros responsables de captar clientes deben evaluar en qué medida se verá afectado su éxito por las relaciones de marketing existentes con los otros grupos. 

Por Philip Kotler







miércoles, 1 de diciembre de 2010

Palabras,palabras....

Palabras, palabras....


Estamos rodeados de palabras, mensajes, y noticias que nos llegan cada día. Pero… ¿Cuántos de estos mensajes son en realidad útiles para nosotros? ¿Qué podemos hacer para filtrarlos y seleccionar aquéllos que nos sirven e interesan?


En todos los entornos que nos movemos (radio, tv, por la calle, en internet) constantemente nos bombardean con mensajes. Vayamos donde vayamos y hagamos lo que hagamos estamos rodeados de palabras.

Nuestros oídos están expuestos a diario a un sinfín de mensajes de nuestro entorno y de las personas con las que interactuamos cada día. Incluso a veces, somos nosotros mismos los que nos vemos soltando nuestro propio rollo hablando y hablando sin parar.

Sin apenas darnos cuenta, gran parte de estos mensajes (interesantes o no, útiles o no, nutritivos o perjudiciales para nosotros) llegan a nuestra cabeza que se llena, se embota, creándonos confusión. Nos sentimos saturados, confusos, y malhumorados. 

Todas estas palabras están ocupando un espacio que necesitamos para poder funcionar en nuestra vida diaria centrados y con cierto enfoque.

Aquí tienes 3 recomendaciones que te pueden ayudar a mantenerte centrado y no perderte entre tanto mensaje externo:

1. Practicar la escucha selectiva

Consiste en:
no dar nada por sentado de lo que te cuenten hasta que veas que es un hecho y no solo palabras
quedarte solo con lo que te interesa y te puede resultar útil 
en la medida de lo posible, fijarte en qué piensa esa persona y no solo en lo que está diciendo, pues muy pocas personas mantienen una coherencia entre pensar-decir-hacer (y el pensamiento es el origen y marca lo que al final se hará o no se hará)

2. Observar y estar centrado para no enredarnos con el discurso ajeno

Las personas tendemos a hablar y a hablar. La palabra es muy necesaria para poder comunicarnos, pero en ocasiones se habla en exceso, y muy a menudo, no se dice lo que en realidad se piensa… además, socialmente decir unas cosas es apropiado y otras no, por eso, la palabra es confusa y a veces enredosa. Además, la palabra es efímera. En el momento que la decimos ya es pasado.

En esta sociedad que vivimos, todo va muy deprisa. Llevamos un ritmo vertiginoso. Cada día, necesitamos volver a nuestras prioridades y a nosotros mismos para estar en nuestro eje y mantenernos centrados, pues de lo contrario, estamos a expensas de nuestro externo y somos vulnerables a los comentarios de los demás.

Es importante tener cierto criterio y una idea lo más clara posible de lo que queremos, de cuáles son nuestras prioridades y actuar en consecuencia.

3. Ponerse objetivos y dar los pasos para llevarlos a cabo
Hacer esto te sitúa en tu base de realidad y te ayuda a mantenerte centrado

Para mantenerme centrado en el día a día a mí me ayuda mucho ir haciendo lo que mi cabeza va pensando en relación a mis objetivos. Por ejemplo, se me ocurre llamar a un contacto pues voy y lo hago; se me ocurre escribir un artículo, pues voy y lo hago. Eso me ayuda a mantenerme centrada. 

Ir materializando las ideas de acción que mi cabeza genera me ayuda a tener los pies en la tierra y a darme cuenta de mis posibilidades reales. 

He notado que si hablo en exceso sobre lo que voy a hacer, pierdo energía de acción para llevarlo a cabo. Prefiero ponerme manos a la obra en vez de estar hablando y hablando sobre lo que voy a hacer. 

Espero que estas recomendaciones te sean de utilidad.

Muchas gracias por tu atención y hasta pronto.

Lic.Ana Molina