lunes, 26 de abril de 2010

Marketing Social

El marketing social

Respecto al marketing social, éste ha tenido una evolución importante no sólo en su aspecto conceptual sino también en su aspecto práctico. Efectivamente, a partir del estudio de Kotler y Zaltman (1.971) se desarrollan dos líneas de investigación complementarias entre sí: una que intenta profundizar en los retos teóricos que supone la aparición de este nuevo campo (entre otros Robin, 1.974; Luck, 1.974; Enis, 1.973; Kotler, 1972; Fine, 1.980), y otra que estudia la aplicación práctica de la misma a diferentes sectores económicos y sociales (por ejemplo, Kelley, 1.971; Zaltman y Vertinsky, 1.971; Farley y Leavitt, 1.971; El-Ansary y Kramer, 1.973; Althafer, Butcher y Fosburg, 1.974; Advertising Council, 1.974; Greer y Nickels, 1.975; Lovelock, 1.975).

La primera línea de investigación, que ya ha sido recogida en su mayor parte en las líneas dedicadas a la ampliación horizontal, se caracteriza por la confusión que rodea al concepto de marketing social, criticándose, por ejemplo, la utilización de una terminología confusa, y el hecho de que al no existir precio no puede hablarse de marketing (véase Moliner, 1.995). Se afirma que el marketing puede y debe ayudar en las causas sociales, pero, si el corazón del marketing es el intercambio, cuando alguien recibe un servicio gratuito no se completa la transacción, y por tanto no hay marketing (Luck, 1.974). Aparte de estas consideraciones las críticas también sostenían que el marketing debía respetar sus límites tradicionales (negocios), y que la disciplina debía ser estudiada desde la perspectiva de su función primaria, la económica (Enis, 1.973).

En la segunda línea de investigación se estudian casos concretos, como la aplicación del marketing social a la planificación familiar (Farley y Leavitt, 1.971; El-Ansary y Kramer, 1.973), a la sanidad (Zaltman y Vertinsky, 1.971; Althafer, Butcher y Fosburg, 1.974), y a la seguridad vial (Lovelock, 1.975). Por ejemplo, por un lado se estudian los rasgos diferenciales de la publicidad social respecto a la publicidad comercial, concluyéndose que el fin es el mismo (motivar a la audiencia para cambiar un precio por una satisfacción), y lo que cambia es el contexto (Crosier, 1.978). Por otro lado, empieza a introducirse un enfoque estratégico, proponiéndose la segmentación en base a los objetivos básicos del individuo como vía para mejorar la eficacia de la campaña social (Fine, 1.980), o se argumenta que el axioma fundamental de segmentación debería ser la consistencia/ discrepancia del paradigma actitud-comportamiento con respecto a un comportamiento social dado (Sheth y Frazier, 1.982).

Laczniack, Lush y Murphy (1979) señalan que el marketing es aplicable a causas sociales de igual manera que se aplica a los productos o servicios, puesto que existe una facilitación de intercambios sociales, de igual manera que se intercambian productos o servicios. Por tanto el marketing se puede aplicar a campañas políticas, programas comunitarios, y causas sociales, siempre y cuando la ética sea su bandera y no se convierta en la neopropaganda de nuestro tiempo. Estos autores en algunos momentos confunden el marketing social con la responsabilidad social del marketing.

Dentro de esta línea también se aborda el marketing de las organizaciones no lucrativas. Así Kotler (1979) considera que el sector privado no lucrativo tiende a ser socialmente responsable y a orientar su actividad como si se tratara de un servicio social.

Pero siguiendo con el marketing social, este mismo autor afirma en 1980 que “el concepto de marketing es una orientación hacia necesidades y deseos del cliente, respaldados por un trabajo de marketing integrado, cuya finalidad es generar la satisfacción del cliente, como meollo para satisfacer las metas organizacionales” (Kotler, 1989, p. 53). Asimismo señala que “el concepto de marketing social es una orientación administrativa que sostiene que la tarea fundamental de la organización es determinar las necesidades y deseos de sus mercados objetivo y adaptar la organización a la entrega de las satisfacciones deseadas, de forma más efectiva y eficiente que sus competidores, de tal modo que preserve o aumente el bienestar de los consumidores y de la sociedad” (Kotler, 1989, p.56). Las cuestiones más destacables de estas definiciones son el reconocimiento de la importancia del consumidor y de la responsabilidad social del marketing, la necesidad de buscar ventajas con respecto a la competencia, y una concepción integral del marketing.

Con estos dos últimos trabajos el marketing social entra en una etapa de profundización que desarrolla el área de una manera definitiva: “han habido pocos intentos de mover más allá del estudio de casos hacia el desarrollo de un conocimiento general sobre el marketing social” (Bloom y Novelli, 1.981). Se entra en una segunda fase en la evolución histórica del marketing social, que coincide con la década de los 80, y que podría denominarse fase de consolidación, ya que aparecen estudios más centrados, así como libros y capítulos específicos (Moliner, 1.995). De hecho la década se inicia con dos trabajos importantes donde, por un lado se hace un repaso a los primeros diez años de existencia del marketing social (Fox y Kotler, 1.980), y por otro se enumeran los problemas pendientes cara a la nueva etapa (Bloom y Novelli, 1.981). Fox y Kotler (1980) afirman que el marketing social fue concebido como la aplicación de los conceptos y técnicas del marketing a diversas ideas y causas socialmente beneficiosas, y creen que debe distinguirse por un lado el marketing de las causas sociales y el marketing de las organizaciones no lucrativas, poniendo de manifiesto las dificultades de aplicación de las técnicas tradicionales del marketing fuera del sector privado. Por otro lado, en su estudio identifican que los orígenes del marketing social se encuentran en la publicidad primero, y en la comunicación después, pero en la práctica aún es normal identificar marketing y comunicación, por lo que creen necesario distinguir entre los dos. La diferencia estriba en que el marketing social emplea todas las P's, con lo que “implica la coordinación de producto, precio, distribución y comunicación para maximizar la motivación y facilitar las formas de comportamiento deseado”, que, en su espíritu, coincide con la definición de Kotler y Zaltman de 1.971. Un tercer punto interesante es el compendio de las críticas que se hacen al marketing social: solo el marketing comercial es real, el marketing social es manipulativo (cambia actitudes y comportamien­tos), egoísta (hay intereses poco claros detrás) y perjudicial para la reputación del marketing (con causas poco populares), aunque Fox y Kotler (1980) consideran que solo si no demuestra su eficacia la disciplina saldrá perdiendo.

Bloom y Novelli (1981) identifican los retos futuros del marketing social, una vez analizados los acontecimientos del pasado. Así, los principales problemas a que se enfrenta el marketing social en los ochenta se concentran en ocho áreas clave de toma de decisiones (Bloom y Novelli, 1.981): (1) El análisis del mercado: esca­sez de datos secundarios, la validez y fiabilidad de las me­diciones, la escasez de recursos, y la dificultad de estudiar el comportamiento de los individuos. Todo ello hace que muchas agencias sociales utilicen como sustituto a la investigación cualitativa; (2) Segmentación de mercado: principio de igualdad que rige en estas organizaciones, escasez de datos fiables, y sus mercados objetivo son a menudo aquellos individuos más negativamente predispuestos a sus ofertas; (3) Producto: debido a su intangibilidad y variabilidad hay más dificultades para formular los conceptos de producto y en seleccionar e implementar estrategias de posicionamiento a largo plazo; (4) Precio: se trata de minimizar los costes monetarios, psíquicos, de energía o de tiempo en que incurren los individuos cuando adoptan el comportamiento social deseado. El problema reside en las dificultades para medir los precios, y en el menor control sobre los costes del individuo; (5) Canales: tienen más problemas para utilizar y controlar a los intermediarios, ya sean voluntarios o comerciales; (6) Comunicación: debido a la escasez de recursos normalmen­te no pueden utilizar la publici­dad pagada, pueden estar ex­puestos a presiones por parte de la ideología de los donantes, y deben comunicar una gran cantidad de información en sus mensajes; (7) Diseño organizativo y planificación: deben actuar en organizaciones donde las actividades de marketing son pobremente entendidas, débilmente apreciadas e inapropiadamente localizadas, donde los planes son documentos de archivo más que de acción, donde hay amnesia institucional (información sobre resultados), y donde hay que predecir el comportamiento de los competidores amistosos y no amistosos; (8) Evaluación: definición de las medidas de eficacia, y estima­ción de la contribución del programa de marketing a la consecución de los objetivos.

En esta fase de consolidación se abordan estos problemas a través de la acumulación de experiencias gracias al estudio de casos, y de la continuación de los esfuerzos para integrar las investigaciones teóricas y prácticas que hay diseminadas (Fox y Kotler, 1.980). Así, Mushkat (1980) propone una nueva definición de marketing social cuando lo define como un complejo proceso que incluye la planificación, desarrollo, mantenimiento, y/o regulación de relaciones de intercambio deseadas con relevancia pública. Otros autores destacan las diferencias con el marketing comercial, ya que consideran que algunas de las teorías procedentes de la economía no son válidas en el marketing social, ya que los agentes sociales están motivados por el bienestar social, el mecanismo de precio no opera plenamente en el área social, las actuaciones de la competencia no se rigen por las leyes tradicionales de la oferta y la demanda, y el marketing social es menos efectivo en el control del mercado (Sirgy, Morris y Samli, 1.985). Con ello se entra en una nueva dinámica, ya que se considera que el marketing social debe profundizar en sus propuestas, si bien no hay unanimidad en la manera de hacerlo, ya que unos consideran que basta con trasladar conceptos procedentes del marketing comercial (Barach, 1984; Kotler, 1.986), mientras otros creen necesario desarrollar nuevos conceptos, principios y teorías, ya que el marketing social tiene problemas propios (Sirgy, Morris y Samli, 1.985; Webb, Shawver, Ator y Marcus, 1.987). Esta mayor intensidad en la investigación viene acompañada por la publicación de varios libros especializados en marketing social (Naghi e Ibarreche, 1.983; Manoff, 1.985; Kotler y Roberto, 1.989; Fine, 1.991). Estos estudios han ido profundizando cada vez más en las soluciones a los problemas específicos del marketing social, elaborándose incluso una terminología propia para el área (agente de marketing social, adoptante objetivo, proceso de adopción) (Kotler y Roberto, 1.989). En los noventa los trabajos sobre marketing social se han centrado en la traslación de la teoría general a los sectores de aplicación práctica, como la sanidad (Behrman, 1.989; Miquel, Bigné y Moliner, 1.993; Lamata, Conde, Martínez y Horno, 1.994; Moliner, 1996), las organizaciones no lucrativas (Kotler y Andreasen, 1.991; Rey, 1.994), y la ecología (Mier-Terán, 1.994; Garcés, Pedraja y Rivera, 1.995; Mier-Terán y Leal, 1.995).

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Algo mas de Marketing..


Algo mas de Marketing..

El concepto genérico del marketing lleva implícito varios razonamientos que amplían su campo de aplicación tradicional. En primer lugar, se configura el marketing como actividad humana y no estrictamente como actividad empresarial. En segundo lugar, esta actividad está comprometida con la satisfacción mutua de las necesidades y deseos de las partes que intervienen en un intercambio. Finalmente, la forma de satisfacer estas necesidades y deseos es mediante el intercambio de valores, a través de transacciones no exclusivamente limitadas a la relación organización-consumidor, incorporando también todas las transacciones intermedias en las que no interviene el consumidor final.

En el marco de este debate, Shapiro (1973) expone las diferencias existentes entre una empresa lucrativa y una organización no lucrativa: mientras la primera basa sus objetivos en la satisfacción del consumidor mediante un producto ofrecido para conseguir un beneficio, la segunda tiene una tarea más compleja, ya que posee dos audiencias objetivo diferentes (los consumidores y los donantes de fondos), ante lo cual el trabajo de marketing debe ser flexible, debiendo ejecutar dos funciones y satisfacer dos mercados potenciales. Así mismo, debido a la dificultad para medir los resultados obtenidos en la atracción de fondos, el éxito de una organización no lucrativa será cuantificado por el grado de satisfacción de sus consumidores.

Posteriormente, Kotler y Levy (1973) añade otra perspectiva al marketing, al decir que si los vendedores usan técnicas de marketing para atraer compradores, los compradores pueden utilizar diversas medidas de marketing como respuesta al esfuerzo de los vendedores. Con ello el marketing es un conjunto de instrumentos aplicables a las dos partes intervinientes en una transacción.

También son Kotler y Levy (1971, 1979) los que afirman que las funciones del marketing deben regular el nivel y el volumen de la demanda, para adecuarla a la oferta de la empresa en cada momento, y a sus objetivos a largo plazo. Y si la existencia de una baja demanda supone un gran problema, no lo será menos si la demanda desborda a nuestra oferta. A esta situación en la que una empresa se encuentra con niveles de demanda superiores a los de su oferta, y en las que deben encontrar la forma de reducir intensiva o selectivamente la demanda, sin que ello perjudique la imagen que los cliente tienen de la empresa, por lo menos a largo plazo, es a lo que Kotler y Levy denominan “desmarketing”. Así pues, el desmarketing consistirá en acciones conducentes al desestimulo de la demanda de los consumidores, en general o parcialmente, temporal o permanentemente.

Según una investigación de Nichols (1974), el 95% de los profesores norteamericanos de marketing encuestados pensaban que el marketing debería ampliar su actuación al campo de las instituciones no lucrativas. Este amplio apoyo supone la aceptación de que las técnicas del marketing pueden ser aplica­das a cualquier actividad humana, lo cual, desde un punto de vista conceptual, da paso a un cambio en una triple dimensión (Enis, 1973). Primero una ampliación referente a la naturaleza del producto intercambia­do, que pasa de ocuparse de bienes y servi­cios con valor económico a abarcar cualquier otro tipo de valor, como ideas, bienes y servicios sin valor de mercado; segundo, la ampliación del objetivo perseguido con el intercambio, que pasa de centrar­se en el beneficio a considerar cualquier otro tipo de contra­prestación, como los fines sociales; y, tercero, una ampliación del público objetivo, desde el consu­midor hasta cualquier otro público que se relaciona con la organización (clientes, proveedores, acree­dores, accio­nistas o trabajadores).

A pesar de la amplia aceptación, la extensión del concepto marketing encontró algunos opositores destacados. Así Carman (1973) establece que muchos procesos, por ejemplo los políticos, no implican un cambio de valores y que por tanto el marketing no debería tomar tales procesos bajo su disciplina. También Luck se reafirma en su postura inicial, y habla de la “jungla semántica” que genera la ampliación del concepto marketing, predicando la necesidad de centrar los esfuerzos en la clarificación de cual es o debería ser el alcance real del marketing (Luck, 1974). Incluso, algunos de los autores que reconocen la presencia del marketing en las organizaciones no lucrativas, consideran que debería eliminarse ya que pierde gran parte de su interés por no existir transacciones de mercado (Rathmell, 1974).

En este mismo año, Bartels (1974) se opone a la ampliación del concepto marketing, ya que entiende que el marketing social es la aplicación de las técnicas del marketing a campos no afines a dicha área. Si se amplia el marketing hasta incluir campos no económicos, quizás la filosofía original del marketing deberá reaparecer con un nuevo nombre, ya que Bartels cree que una ampliación provocaría la total desvirtuación del objetivo inicial del propio marketing, y una crisis de identidad en el concepto. En concreto, el autor señala una serie de desventajas potenciales al ampliar el concepto de marketing relativas a alejar la atención de los investigadores de problemas importantes que hay en el área de la distribución física, profundizar en la metodología más que en lo sustancial del conocimiento del marketing, y aumentar una literatura de marketing esotérica y abstracta.

En esta misma línea de opinión iniciada por Carman (1973), Luck (1974) y Bartels (1974), se sitúan otros autores como Tucker (1974), Robin (1978), Arndt (1978), Lazniack y Michie (1979), Ferrel y Perrachione (1980), Morris (1982), Kurzbard y Soldow (1987), y Foxall (1989), quienes se oponen a la ampliación horizontal del concepto de marketing. Para este grupo de autores el núcleo esencial del marketing viene definido por el intercambio de bienes y servicios promovidos por organizaciones públicas o privadas. Son conscientes de que las técnicas de marketing se utilizan en otros campos, pero estas actividades no deberían considerarse como actividades de marketing porque desvirtúan el contenido de la disciplina.

La posición que defienden estos investigadores se refleja en las consideraciones de Arndt (1978), cuando considera que “el marketing es el proceso social consistente en la concepción, planificación e implementación de actividades comprendidas en los intercambios realizados por individuos o grupos organizados con objeto de satisfacer necesidades y deseos individuales o colectivos, sean a corto o a largo plazo, de consumidores de bienes y servicios económicos así como de los efectos sociales y ambientales de estas actividades”.

A estas alturas de debate, hay autores que consideran que es preciso ir más allá de la discusión sobre la traslación de unas técnicas, ya que lo que se está discutiendo es el corazón del marketing, y es desde ese punto de vista como hay que delimitar el contenido del marketing. En este sentido es necesario destacar dos autores como Bagozzi y Hunt, cuyas reflexiones dan un empuje decisivo al marketing.

La aportación esencial de Bagozzi se refiere a la formulación de una teoría que define el marketing como la ciencia del intercambio. Se basa en los trabajos de otros autores, como Alderson (1965), Alderson y Martin (1965), Kotler (1972), y Levy y Zaltman (1975), y a partir de ellos elabora una amplia línea de investigación a través de múltiples trabajos (Bagozzi, 1974, 1975a, 1975b, 1977, 1978, 1979, 1986). Considera que el marketing, como cualquier disciplina, no puede ser tan solo un conjunto de técnicas. El marketing es la respuesta a dos preguntas muy concretas: ¿porqué las personas y las organizaciones se comprometen en relaciones de intercambio?, y ¿cómo son creados, resueltos o evitados los intercambios?. En este sentido considera que el marketing social intenta determinar la dinámica y naturaleza del comportamiento de intercambio en las relaciones sociales, como opuestas a las relaciones económicas, considerando que existe un intercambio social, con un componente utilitario y otro simbólico, tanto cuando hablamos de bienes y servicios tangibles como de intangibles. Con ello afirma que el marketing es una función general de aplicación universal, y es una disciplina que se ocupa del comportamiento de intercambio y de resolver los problemas relacionados con dicho comportamiento. La tesis del intercambio de valores permite recoger transacciones en sentido amplio y no exclusivamente de bienes y servicios.

Bagozzi (1975a) establece que el ámbito material del marketing está concebido para ser lo suficientemente amplio, comprendiendo todas las actividades relacionadas con el intercambio y las causas y efectos asociados a él. Esta concepción fue cuestionada por Robin (1978) debido a su gran amplitud. Kotler (1984) considera el marketing como un proceso social por el cual los individuos y las organizaciones obtienen lo que desean y necesitan, mediante la creación y el intercambio de productos y servicios con otros. Más recientemente Bagozzi (1986) propuso una definición formal de marketing como el conjunto de actividades individuales y sociales relativas a la iniciación, resolución y/o esquiva miento de las relaciones de intercambio.

En la misma dirección que Bagozzi se declara Hunt (1976, 1977, 1978, 1983a, 1983b, 1991), el cual estableció que el núcleo central del marketing es la relación de intercambio o transacción. Para él la ciencia del marketing es una ciencia del comportamiento que pretende explicar las relaciones de intercambio. Desarrolla un modelo conceptual donde propone todas las manifestaciones, casos, proposiciones, hipótesis, estudios y observaciones que se pueden dar en el marketing a través de 3 dicotomías.

Hunt (1983a) profundiza más en el corazón del marketing, y postula que el marketing es “la ciencia del comportamiento que intenta explicar las relaciones de intercambio entre compradores y vendedores”, y donde es posible identificar una serie de factores fundamentales que ayudan a explicar el marketing.

Arndt (1981) considera que con las aportaciones de Hunt se puede afirmar que el intercambio es el centro de todo análisis marketing, tanto a nivel macro como micro, tanto en organizaciones lucrativas como no lucrativas, y pudiéndose aplicar tanto un análisis positivo como normativo.

Peter y Olson (1983) señalan que Hunt, Kotler y Bagozzi han aportado argumentos consistentes a favor de que el intercambio es el elemento clave, la llave que permite unificar el concepto de marketing.

En definitiva, los beneficios de la noción de intercambio en el concepto de marketing, según Dwyer, Schurr y Oh (1987), pueden resumirse en cuatro puntos: 1) el intercambio entre dos o más partes es el punto central; 2) el intercambio proporciona un importante marco de referencia para identificar la red social de individuos e instituciones que participan en su formación y ejecución; 3) ofrece la oportunidad de examinar el campo de objetos o entes físicos que son objeto de transacciones; 4) por último y más importante, permite el atento estudio de los antecedentes y procesos de intercambio entre comprador-vendedor.

En estos años, y alrededor de la crisis de identidad han ido desarrollándose otras líneas de investigación que han ampliado aún más el alcance del marketing. Más concretamente nos referimos al marketing social y a la introducción del componente estratégico en la disciplina.

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domingo, 25 de abril de 2010

Lideres y Emprendedores

Lideres y Emprendedores


Imaginen por un segundo que su empresa o compañía esta compuesta solo por gente que posee dos cualidades son: Líderes y Emprendedores. Ahora solo les queda en su mente una sola palabra: Éxito, pues este tipo de personas es lo que logra que una empresa logre todas sus metas en el menor tiempo, y si pudiésemos tener solo este tipo de gente, nuestro sueño financiero solo podría conducirnos al éxito económico. Pero como reconocer al líder emprendedor, que rasgos debe de tener, que lo caracteriza, que hace diferente a un simple empleado de un ejecutivo exitoso. La verdad es que son muchas las variables que entran en juego aquí, sin embargo podemos resumir en 8 las características que debe de tener todo líder en los negocios. 

 Conoce los 6 Rasgos del Líder Emprendedor ; 1. El Líder Emprendedor tiene Ambición Lograr algo significativo pero NO ganar a cualquier costo. La ambición puede cegar a las personas e incluso si falta integridad, conducir a conductas no deseadas e incluso a la corrupción. 2. El Líder Emprendedor tiene Impulso y tenacidad Buscar, ser persistente y monitorear pero NO hacerlo durante demasiado tiempo. Algunos líderes tienen un motor interior que los empuja a encontrar soluciones, pero este impulso y esta tenacidad puede llevarlos a seguir trabajando en cuestiones que ya están fuera de tiempo o en inversiones que ya no son prometedoras. 3. El Líder Emprendedor tiene Auto-confianza Sobreponerse al miedo al fracaso, al miedo a dar respuesta o a la necesidad de gustar y usar el poder juiciosamente pero NO transformarse en un ser arrogante y narcisista. 

La auto confianza puede llegar al abuso de poder usándolo irracionalmente o inclusive en contra de los intereses de la organización. 4. El Líder Emprendedor tiene Apertura psicológica Ser receptivo a ideas nuevas y diferentes y NO anular a otras personas. Los líderes que son abiertos permean el sistema social y mejoran la comunicación. 5. El Líder Emprendedor tiene Realismo Ver lo que efectivamente puede lograrse y NO minimizar los problemas. El realismo es el punto medio entre el optimismo y el pesimismo. Solo los realistas son capaces de analizar la información, evaluarla, testearla para determinar cuál es el próximo paso a seguir. 6. El Líder Emprendedor tiene Apetito para el aprendizaje Continuar creciendo y mejorar los “saber-cómo” y NO repetir los mismos errores. Los líderes que buscan nuevas experiencias y saben aprender de ellas podrán construir sus "saber-cómo” más rápidamente que los que no lo hagan. Porque este mundo de los negocios es un lugar en que solo los más fuertes sobreviven y alcanzan sus metas. Fuente http://empresasdehoy.blogspot.com/2010/04/6-rasgos-del-lider-em gracias.

Prometete y algunos cosas mas

Prométete

"Prométete a ti mismo: ser fuerte y que nada pueda perturbar tu paz mental. Hablar solo de salud, felicidad y prosperidad con cada persona que encuentres. 
Ver lo bueno de todo y hacer el optimismo una realidad. Pensar solo lo mejor, trabajar lo mejor que puedas y esperar lo mejor. 
 Ser entusiasta no solo con tu éxito sino con el de los demás. 
Olvidar los errores del pasado y enfocarte en los logros del futuro. Ser amable con todos. Dedicarte a ser mejor para que no tengas tiempo de criticar a los demás.
Pensar lo mejor de ti mismo y proclamar esta verdad, no con palabras sino con acciones. 
Tener fe de que el mundo esta de tu lado mientras tu das lo mejor de ti". - Christian D. Larson

Actitud hacia la vida

Actitud hacia la vida


Lo que de verdad necesitamos es un cambio radical en nuestra actitud hacia la vida.

Tenemos que aprender por nosotros mismos y, después, enseñar a los desesperados que en realidad no importa que no esperemos nada de la vida, sino que la vida espera algo de nosotros.

Tenemos que dejar de hacernos preguntas sobre el significado de la vida y, en vez de ello, pensar en nosotros como seres a quienes la vida les inquiriera continua e incesantemente.

Nuestra contestación tiene que estar hecha no de palabras ni tampoco de meditación, sino de una conducta y una actuación correctas.

En última instancia, vivir significa asumir la responsabilidad de encontrar la respuesta correcta a los problemas que ello plantea y cumplir las tareas que la vida asigna continuamente a cada individuo.

El hombre en busca de sentido, Viktor Frankl

sábado, 24 de abril de 2010

Comunicacion violenta

Comunicación violenta


La comunicación es uno de los medios más poderosos que tienen los líderes (y tenemos todos) para influenciar el mundo y sumar a otros en el cultivo de nuevas realidades. El lenguaje genera realidad. O como lo dice Andrés aquí: Hablando hacemos que pasen 

 medio del lenguaje creamos mundos de sentido, creamos distinciones inteligibles que rigen nuestras acciones. No es que hablamos del mundo que vemos, sino que vemos el mundo del que hablamos (Joseph Jaworski: Sincronicidad, Presence).Ahora bien, ¿Qué produce una comunicación que no refleja un respeto incondicional hacia nuestro interlocutor? Antes de que comiencen a reflexionar con esta pregunta, los invito a leer atentamente el texto de esta Canción de Brett, que Marshall Rosenberg vuelca en su libro Comunicación no violenta: 

 Si yo entiendo claramente Que tu intención no es exigir voy a responder cuando llames. Pero si te acercas a mí con aires de amo y señor. Te sentirás como si hablaras con la pared. Y si me recuerdas con aire compungido Lo mucho que hiciste por mí Será mejor que te prepares: ¡Aquí llega otro ataque! Entonces, puedes gritar, protestar, quejarte, refunfuñar y subirte por las paredes, que yo seguiré sin sacar la basura. Por mucho que cambies de estilo Me va a llevar un tiempo Hasta que pueda perdonar y olvidar. Porque me parece que tú No me veías como un ser humano Hasta que yo cumpliera con todas tus expectativas. 

 Por Víctor Raiban

Diez Angeles

Diez Ángeles


Diez ángeles caminan junto a mí, todos los días. Diez ángeles que me guían, me consuelan y me protegen. Me acompañan desde que yo era muy joven. De repente me preguntarás, "¿Porqué diez?"¿Qué tienes tú de Especial? ¿Porqué no uno, dos, o tres? ¿Porqué diez? Yo creo que no necesitas tantos". Verás, cada ángel tiene un trabajo determinado que hacer. Sí, parece que hasta los ángeles se especializan. Todos conocemos a Fé, Esperanza y Caridad. Son ángeles de maravilla, y ¡tienen tanto trabajo! Pero hay siete ángeles más, y todos nos consuelan y nos protegen. Al cuarto ángel le llamo Tolerancia, a quien, mucho me temo, no llamamos lo suficiente, porque, si así fuera, no habría odio ni prejuicios. Al siguiente ángel es a quien llamo Perdón, al cual tampoco llamamos con frecuencia. ¿A quién de nosotros no le vendría bien, más Perdón en nuestros corazones? Y luego tenemos al ángel a quien llamo Belleza. Vemos tantas cosas feas en la vida, que no conozco una sola alma que no quisiera tener más Belleza en su vida.

 Los dos ángeles siguientes son los gemelos a quienes llamo Alegría y Felicidad. Muchas veces se les vé caminando de la mano. Mi ángel favorito es el llamado Amigo. Este angelito es el que puede realmente dar riqueza a nuestras vidas. A menudo le escucho decir, "Para tener un amigo, primero TÚ debes serlo" ¿Y sabes una cosa?, ¡¡funciona!! Y, finalmente, pero no por eso de menor importancia, está el ángel que llamo Amor. A veces se le vé tan tímido, que parece estuviera durmiendo. Pero siempre está cerca. Si tan sólo le abriéramos nuestros corazones y le dejáramos entrar. Si lo hiciéramos, entonces sería más fácil que viéramos a todos los demás Ángeles. Yo sí creo que todos tenemos Diez Ángeles que nos acompañan siempre. Son enviados de Dios, para estar con nosotros, para guiarnos, y protegernos hasta el día que nos unamos a Él, en aquel lugar que llamamos Cielo. ¡Toma tu tiempo, para apreciar a tus ángeles! http://www.pensamientos.com.mx/mis_diez_angeles.htm

Los Ángeles, que más puedo decir, ellos están a cada momento junto a mi , me cuidan, me enseñan , me protegen, de tantas cosas de esta vida terrenal, a veces deseo regresar a casa donde me esperan los 10 Ángeles , allí se convive con eso cada día, es tan hermoso, aquí no .

 

Espero que Uds., también tengan sus 10 Ángeles, les aseguro que todo será muy diferente, y el mal, la envidia , y tantas cosas feas de este mundo , no se les acercaran jamás.

Así sea,


Solamente Comprende


Solamente Comprende

Un hombre estaba poniendo flores en la tumba de su esposa, cuando vio a un hombre chino, poniendo un plato con arroz en la tumba vecina. 
El hombre se dirigió al chino y le preguntó: - Disculpe señor, ¿de verdad cree usted que el difunto vendrá a comer el arroz?... - "Sí", responde el chino, "cuando el suyo venga a oler sus flores..." 

 Moraleja: Respetar las opiniones del otro, es una de las mayores virtudes que un ser humano puede tener. 

Las personas son diferentes, por lo tanto actúan diferente y piensan diferente. No juzgues...solamente comprende..., y si no lo puedes comprender...OLVÍDALO. 

 Recuerda las 5 simples reglas para ser feliz: 
Libera tu corazón del odio. 
Libera tu mente de preocupaciones. 
Vive sencillamente. 
Da más. 
Espera menos. 
 "Envejecer es obligatorio, crecer es opcional"

 http://www.pensamientos.com.mx/solamente_comprende.htm

Variables basicas del Marketing

Variables básicas del Marketing


El marketing estratégico nada tiene que ver con el arte adivinatorio y de improvisación, sino que, por el contrario, es fruto de la lógica, el método y el esfuerzo. No pretende determinar el futuro, sino proporcionar herramientas de trabajo para gestionarlo. No elimina las incertidumbres, pero ayuda a reducirlas y a convivir con ellas, posicionando a la empresa en una situación altamente competitiva. Por tanto, y partiendo de una definición genérica del marketing, observamos que convergen al menos una serie de variables que se dan en toda economía de mercado: Producto. Es todo aquel bien material o inmaterial que puesto en el mercado viene a satisfacer la necesidad de un determinado cliente. Al bien material se le denomina producto y al inmaterial servicio, de ahí que la principal característica diferenciadora sea la tangibilidad del bien en cuestión. Mercado. Aunque se aborda mucho más ampliamente en un capítulo posterior, en principio definimos el mercado como el lugar físico o virtual donde concurren compradores y vendedores para realizar una transacción. La complejidad de los target potenciales, así como Internet, han segmentado de tal forma el mercado hasta llegar al extremo del one to one. Necesidad. 

La tan cacareada pregunta de que si el marketing crea o no las necesidades no es óbice para que ésta sea una importante variable básica del marketing, pudiéndola definir como la sensación de carencia física, fisiológica o psicológica común a todas las personas que conforman el mercado. Percepción. Considerado como un acto voluntario posterior a la necesidad, lo podemos definir como la forma en que la persona manifiesta la voluntad de satisfacer la mencionada necesidad, lógicamente los factores sociales, culturales y ambientales serán los que marquen los estímulos del marketing para su consecución. Demanda. Número de personas interesadas por un determinado producto, servicio o marca. La actividad desarrollada por el departamento de marketing deberá ir encaminada a adecuar lo mejor posible la necesidad ilimitada que existe en el mercado frente los recursos limitados de los que dispone el consumidor. Oferta. Es el conjunto de bienes o servicios que se orientan a satisfacer la demanda detectada en el mercado, generalmente queda suficientemente cubierta por las empresas.

 http://www.marketing-xxi.com/variables-basicas-del-marketing-4.htm

viernes, 23 de abril de 2010

Pasion y Excelencia


Pasión y Excelencia

Cuando amas lo que haces, tus oportunidades hacia el logro y el éxito mejoran dramática y abismalmente.

La pasión por la excelencia es el motor que hace posible nuestra vida diaria y el motor que hará posible hacer realidad nuestros sueños e ideales.

La pasión, es el entusiasmo y emoción que pone sabor a nuestra vida, ¿qué seríamos sin pasión y sin emociones?.

La pasión nos hace disfrutar con alegría y optimismo de la vida, cada día que pasa, nos da placer y pone a nuestro alcance motivos extraordinarios para hacer las cosas y no para tratar de demostrar que no se pueden hacer.

En la pasión está la gran motivación por lo que hacemos y por lo que soñamos.

La pasión es vida, darle pasión a lo que hacemos es hacerlo nuestro de verdad, es entregarnos sin límite, poner en ello nuestros cinco sentidos.

Estamos convencidos de que si no logramos trabajar y vivir apasionadamente, no seremos capaces de alcanzar ningún ideal.

La búsqueda de la excelencia es buscar motivos en la pasión y darle emoción y entusiasmo a lo que hacemos, levantando continuamente nuestro estado de ánimo a través de nuestra visión, misión y los valores que dan sentido y pertenencia a lo que hacemos con tanta alegría y amor.

La pasión es la mayor aliada y la más leal amiga de la excelencia, es el amor y la fuerza que nos impulsan a superarnos; sin pasión toda nuestra vida perdería el sentido humano.

La Excelencia es desafiar el status quo y hacer realidad el cambio que anhelamos, aprovechando el aprendizaje y el conocimiento para crear innovación y oportunidades de mejora.

Excelencia es ejercer un liderazgo con tal capacidad de visión que sirva de inspiración a los demás y que además, sea coherente en toda nuestra organización.

Warren Buffett CEO de Berkshire Hathaway

Marketing Estrategico

Marketing Estratégico


Una de las características más útiles e importantes del marketing consiste en poder planificar, con bastante garantía de éxito, el futuro de nuestra empresa, basándonos para ello en las respuestas que ofrezcamos a las demandas del mercado, ya hemos dicho que el entorno en el que nos posicionamos cambia y evoluciona constantemente, el éxito de nuestra empresa dependerá, en gran parte, de nuestra capacidad de adaptación y anticipación a estos cambios. Debemos ser capaces de comprender en qué medida y de qué forma los cambios futuros que experimentará el mercado afectarán a nuestra empresa y de establecer las estrategias más adecuadas para aprovecharlos al máximo en nuestro beneficio.

Por tanto, el marketing estratégico busca conocer las necesidades actuales y futuras de nuestros clientes, localizar nuevos nichos de mercado, identificar segmentos de mercado potenciales, valorar el potencial e interés de esos mercados, orientar a la empresa en busca de esas oportunidades y diseñar un plan de actuación que consiga los objetivos buscados. En este sentido y motivado porque las compañías actualmente se mueven en un mercado altamente competitivo se requiere, por tanto, del análisis continuo de las diferentes variables del DAFO, no sólo de nuestra empresa sino también de la competencia en el mercado. En este contexto las empresas en función de sus recursos y capacidades deberán formular las correspondientes estrategias de marketing que les permitan adaptarse a dicho entorno y adquirir ventaja a la competencia.

Así pues, el marketing estratégico es indispensable para que la empresa pueda, no sólo sobrevivir, sino posicionarse en un lugar destacado en el futuro.

Pero la realidad creemos que nos indica lo contrario, ya que el sentido común parece no abundar en grandes dosis en el mundo de los negocios, por ello no nos debe extrañar que tan sólo el 25 por 100 de los planes estratégicos aportados por las empresas son los que se llevan a buen término.

Responder con éxito al interrogante, «¿disponemos de una estrategia de futuro?», parece ser que es difícil, ya que independientemente de que no todas las empresas se lo plantean, tiene el inconveniente de su puesta en práctica. Por ello, una de las mayores preocupaciones de los estrategas corporativos es encontrar el camino más rápido y seguro hacia la creación de valor, entendido no sólo como un resultado que beneficie a los accionistas de la compañía, sino como algo capaz de satisfacer y fidelizar a los clientes, empleados y proveedores.

http://www.marketing-xxi.com/concepto-de-marketing-estrategico-15.htm Los riesgos de escoger los caminos mas rápidos y seguros es no contemplar detalles que luego se hacen imprescindibles para el logro de los objetivos .Eso es lo que sucede hoy en estos tiempos de poca calidad y desesperación financiera. Calidad no cantidad se aplica poco a casi nada en el diario vivir. Siempre digo y resalto , los resultados luego nos dicen y nos hacen aterrizar, a veces lamentablemente muy duro. Cordialmente ap. gracias.

Lenovo se quedaria con Palm

Lenovo se quedaría con Palm



23Abril 2010.Fuente La Republica. Colombia Hong Kong. La cuarta marca de computadoras personales del mundo se perfila como el principal candidato para comprar el fabricante de teléfonos inteligentes Palm. Fuentes de bancos de inversión dijeron que habían oído que Lenovo estaba estudiando una posible oferta por Palm, pero no tenían más detalles. HTC, la quinta marca de teléfonos inteligentes del mundo y un nombre asociado con una posible oferta, fue abordado para que hiciera una propuesta, pero decidió no hacerlo tras revisar los libros de Palm, dijo una fuente con conocimiento directo de la situación. Representantes de HTC y Lenovo declinaron hacer comentarios, y responsables de Palm no estuvieron inmediatamente disponibles. Observadores de la industria dijeron que Palm encajaría bien en la actual estrategia de Lenovo de centrarse en el crecimiento mediante adquisiciones y avanzar hacia el espacio inalámbrico . http://www.larepublica.com.co/archivos/GLOBO/2010-04-23/lenovo-se-quedaria-con-palm_98518.php

jueves, 22 de abril de 2010

Lider y liderazgo

Líder y liderazgo


"El hecho de ser líder implica el ayudar a otras personas a encontrar el propio norte de sus vidas y a recorrer el camino para conseguirlo. El liderazgo no tiene nada que ver con conducir ciegamente a las personas en función de la visión del líder sino en des-cubrir la visión dentro de cada persona y en ayudarles a recorrer el camino que lleva a ella." Prof. Hugo Landolfi, Director de la Escuela de Filosofía Aplicada para la Excelencia del Ser Humano